El presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, arremetió contra el regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa y sostuvo que Acción Nacional ya había advertido que el mandatario volvería al cargo, pese a los señalamientos formulados en su contra por autoridades de Estados Unidos. El dirigente panista calificó la reincorporación como un “acto de cinismo” y cuestionó directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum sobre su posición frente al retorno del gobernador. En este contexto, el PAN reiteró que desconoce políticamente al gobierno de Sinaloa y mantiene su exigencia para que el Senado analice la desaparición de poderes en la entidad.

Romero ha sostenido durante los últimos meses que el caso Rocha Moya no puede reducirse a una disputa partidista, debido a que las acusaciones estadounidenses plantearon presuntos vínculos entre funcionarios sinaloenses y organizaciones criminales, además de posibles interferencias del crimen organizado en procesos electorales. Acción Nacional presentó también una solicitud de juicio político contra Rocha Moya y formalizó ante el Senado la petición de desaparición de poderes, argumentando una crisis institucional y de seguridad.

Con el regreso del mandatario, el PAN endurece su postura y acusa a Morena de proteger a sus integrantes frente a señalamientos que, desde su perspectiva, deben ser investigados hasta sus últimas consecuencias. Romero insiste en que la soberanía nacional no puede utilizarse como argumento para impedir investigaciones y que la ley debe aplicarse sin importar cargos, partidos o relaciones políticas.