Ante la expansión del gusano barrenador del ganado y sus posibles repercusiones en la producción pecuaria, el comercio de animales y la economía de miles de productores, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión llamó a reforzar las acciones de prevención, vigilancia epidemiológica, detección oportuna, control y erradicación de esta plaga, que desde su detección en México ha acumulado más de 33 mil casos.
En un dictamen aprobado el pasado 19 de agosto, el órgano legislativo solicitó a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) intensificar las medidas para contener el avance del gusano barrenador, así como fortalecer los mecanismos de cooperación y coordinación técnica con las autoridades de Estados Unidos para enfrentar de manera conjunta el riesgo zoosanitario.
De acuerdo con la información de Senasica citada en el dictamen, desde la detección del primer caso en México, el 21 de noviembre de 2024, y hasta el 15 de julio de 2026, se contabilizaron 33 mil 698 casos acumulados en territorio nacional. De ese total, tres correspondieron a 2024, 13 mil 262 a 2025 y 20 mil 433 a lo que va de 2026, lo que evidencia un incremento considerable durante el presente año.
Del total acumulado, dos mil 252 casos permanecían activos, mientras que 31 mil 446 fueron clasificados como inactivos, correspondientes a animales que recibieron tratamiento y cuyas heridas sanaron completamente. La diferencia entre casos activos e inactivos muestra la magnitud del problema sanitario y, al mismo tiempo, la necesidad de mantener vigilancia permanente para evitar nuevos contagios y detectar oportunamente cualquier reincidencia.
La distribución territorial también revela una concentración importante de la plaga. Al 15 de julio, la zona sur acumulaba 17 mil 792 casos, mientras que la región centro registraba 13 mil 908. Dentro de esta última, Veracruz concentraba cuatro mil 365 casos; Puebla, mil 783; San Luis Potosí, mil 420; Guerrero, mil 82; Hidalgo, mil 51 y Jalisco, 908.
También se reportaron casos en Querétaro, con 686; Michoacán, 571; Guanajuato, 517; Morelos, 331; Estado de México, 328; Nayarit, 297; Colima, 252; Zacatecas, 216; Aguascalientes, 45; Tlaxcala, 29, y Ciudad de México, 27.
En la zona norte fueron contabilizados mil 998 casos acumulados, principalmente en entidades como Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila, Durango y Chihuahua. En contraste, al corte del 15 de julio, Baja California, Baja California Sur, Sonora y Sinaloa no reportaban casos.
La situación preocupa no sólo por sus efectos sobre la salud de los animales, sino por las consecuencias económicas que puede generar para los productores. La presencia del gusano barrenador puede provocar restricciones a la movilización de ganado y afectar las condiciones para el comercio y la exportación, con impacto directo en quienes dependen de la actividad pecuaria como fuente de ingresos.
Por ello, la Comisión Permanente pidió a las autoridades federales fortalecer los trabajos de orientación, capacitación y acompañamiento para los productores afectados, particularmente aquellos que enfrentan restricciones para movilizar o exportar ganado. También solicitó a los gobiernos estatales reforzar la coordinación en materia de vigilancia epidemiológica, detección y notificación de casos, control de la movilización pecuaria y aplicación de medidas zoosanitarias.
El dictamen también destaca los esfuerzos de capacitación desplegados para enfrentar la emergencia. Entre marzo de 2023 y el 19 de julio de 2026 se impartieron 335 cursos en línea sobre identificación y diagnóstico diferencial del gusano barrenador, dirigidos a 187 instituciones, con 26 mil 515 participantes que concluyeron satisfactoriamente la capacitación.
A ello se suman seis mil 619 pláticas impartidas por personal de campo entre el 1 de enero de 2024 y el 15 de julio de 2026, mediante las cuales se proporcionó información técnica a 246 mil personas en distintas regiones del país. Las actividades estuvieron orientadas a promover buenas prácticas de producción, atención adecuada de heridas y notificación oportuna de posibles casos.
La Comisión Permanente consideró que estos esfuerzos deben mantenerse y ampliarse ante la dimensión que ha alcanzado el problema. La detección temprana resulta fundamental para impedir que la plaga continúe extendiéndose hacia nuevas regiones y para reducir las afectaciones que las medidas de control puedan representar para la actividad ganadera.
El dictamen fue elaborado a partir de propuestas presentadas por el senador Luis Donaldo Colosio Riojas, de Movimiento Ciudadano; la senadora Gina Gerardina Campuzano González, del PAN; la senadora Geovanna Bañuelos de la Torre, del PT, y el diputado Carlos Enrique Canturosas Villarreal, del PVEM.
Con esta resolución, el Poder Legislativo coloca nuevamente sobre la mesa la necesidad de que el Gobierno federal y las autoridades estatales no bajen la guardia frente al gusano barrenador. La magnitud de los casos acumulados y el impacto potencial sobre la producción, la movilización y la exportación de ganado convierten su prevención y erradicación en un asunto que rebasa el ámbito sanitario y alcanza directamente la economía del sector pecuario y la seguridad de las cadenas de suministro de alimentos.

