El Partido Acción Nacional advirtió que la falta de acuerdos entre Estados Unidos y Canadá en el marco de la revisión del T-MEC representa una señal de alerta para México y llamó al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum a modificar su estrategia, fortalecer la participación del país en las negociaciones y colocar por encima de cualquier consideración ideológica los intereses económicos nacionales.
La diputada federal Genoveva Huerta señaló que el diálogo entre Washington y Ottawa se ha “descarrilado”, escenario que, sostuvo, genera riesgos importantes para México y puede poner en peligro la estabilidad económica, además de afectar a millones de mexicanos que dependen directa o indirectamente de la relación comercial de América del Norte, incluidos quienes radican en Estados Unidos y Canadá.
Desde el PAN, Raúl Torres Guerrero, diputado local, cuestionó que México no cuente, a su juicio, con una agenda diplomática suficientemente sólida para enfrentar la revisión del acuerdo comercial. Consideró que el gobierno debe dejar de privilegiar posiciones ideológicas y concentrarse en fortalecer la relación con sus principales socios comerciales, particularmente en un momento en que están en juego inversiones, empleos, cadenas productivas y oportunidades para las tres economías.
El legislador también criticó las alianzas internacionales del gobierno mexicano y sostuvo que mantener cercanía con países como Cuba, así como la defensa política de funcionarios señalados en Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado, debilita la posición de México frente a sus socios norteamericanos. Planteó que la estrategia debe colocar en el centro a los mexicanos que viven y trabajan en los tres países y que contribuyen al desarrollo económico regional.
Por su parte, Rafael Calderón Jiménez, consejero del PAN, advirtió que México corre el riesgo de obtener resultados “mediocres” si no presenta una agenda seria y renovada frente al T-MEC. Propuso incorporar de manera más activa las experiencias y propuestas de la comunidad mexicana en Estados Unidos y Canadá para diseñar una estrategia que responda a las nuevas condiciones comerciales.
El PAN consideró que la revisión del T-MEC no puede abordarse únicamente como una negociación diplomática, sino como un asunto estratégico para la estabilidad económica, la generación de empleos, la inversión y el futuro de millones de familias. Por ello, insistió en que el gobierno federal debe reaccionar ante el actual escenario y evitar que las diferencias políticas o ideológicas terminen afectando los intereses comerciales de México.

