El Partido Revolucionario Institucional (PRI) afirmó que México requiere una estrategia seria, integral y de largo alcance para enfrentar la crisis de inseguridad y recuperar la paz, con gobiernos comprometidos, instituciones sólidas, policías profesionales y una política criminal que privilegie la prevención, la investigación y el combate efectivo a la impunidad.
Durante el Seminario Nacional “Agenda de Seguridad, Justicia y Paz para México”, realizado en la sede nacional del tricolor, dirigentes, legisladores, exgobernadores y especialistas analizaron los principales desafíos que enfrenta el país en materia de seguridad, como parte de los trabajos para construir la plataforma electoral del partido.
La secretaria general del PRI, Carolina Viggiano Austria, advirtió que cualquier estrategia nacional estará incompleta si los gobernadores no asumen plenamente su responsabilidad en el combate a la delincuencia. Sostuvo que el problema de la inseguridad no puede resolverse únicamente desde el gobierno federal y destacó que existen experiencias de administraciones priistas que lograron mantener condiciones de paz y gobernabilidad en sus entidades.
Viggiano mencionó los casos de Rubén Moreira en Coahuila, Rolando Zapata en Yucatán, Miguel Alonso Reyes en Zacatecas y Alejandro Moreno en Campeche, al señalar que sus gobiernos demostraron que es posible generar condiciones de seguridad cuando existe voluntad política y capacidad institucional.
“Sí es posible la paz”, afirmó la dirigente priista, al señalar que el propósito de los foros es presentar a la sociedad una propuesta concreta y demostrar que todavía existen alternativas para enfrentar la violencia y recuperar la tranquilidad de las familias mexicanas.
Por su parte, el coordinador de los diputados federales del PRI, Rubén Moreira, explicó que los trabajos fueron impulsados por el presidente del Comité Ejecutivo Nacional del partido, Alejandro Moreno, con el objetivo de reunir propuestas, experiencias y conocimiento especializado para construir una política de seguridad diferente.
Moreira llamó a especialistas, militantes y ciudadanos a aportar ideas, cifras, experiencias y buenas prácticas para construir una propuesta que permita cambiar paradigmas y ofrecer respuestas concretas a los problemas de inseguridad que afectan a distintas regiones del país.
En representación de Alejandro Moreno, el secretario de Organización del PRI, Jorge Meade, destacó la participación de exgobernadores y especialistas en los foros nacionales y sostuvo que sus experiencias permiten demostrar que existen gobiernos capaces de mantener condiciones de seguridad cuando existe voluntad política y no existen vínculos con el crimen organizado.
Meade afirmó que los trabajos realizados durante estos encuentros han permitido al PRI fortalecer su propuesta en materia de seguridad y, desde su perspectiva, confirmar que el partido cuenta con experiencia para gobernar y enfrentar problemas complejos.
Durante el seminario, los legisladores Miguel Alonso Reyes y Samuel Palma, así como el senador Rolando Zapata, coincidieron en que los foros han permitido conocer experiencias de distintas regiones del país, analizar buenas prácticas y recoger propuestas de la sociedad civil y de la militancia para incorporarlas a la plataforma priista.
Los especialistas advirtieron, sin embargo, que la crisis de inseguridad no puede reducirse únicamente al incremento de la violencia. Alberto Capella Ibarra, exsecretario de Seguridad Pública en Tijuana, Morelos y Quintana Roo, señaló que México enfrenta también un problema de gobernabilidad, debido a la existencia de territorios donde grupos criminales han adquirido capacidad de control mientras las instituciones se han debilitado.
Capella sostuvo que la inseguridad no puede combatirse mediante ocurrencias ni con estrategias diseñadas únicamente para periodos de gobierno de seis años. Planteó recuperar policías profesionales, dignas, protegidas y con perspectivas de desarrollo, además de fortalecer las instituciones encargadas de garantizar la seguridad y la justicia.
A su vez, Rubén Aguilar Valenzuela destacó la importancia de construir una narrativa de seguridad sustentada en información verificable, transparencia y rendición de cuentas. Consideró indispensable que las autoridades informen con claridad qué estrategias están funcionando y cuáles han fracasado, en lugar de ocultar o maquillar cifras, debido a que la ciudadanía necesita conocer la realidad para evaluar los resultados de las políticas públicas.
En materia penitenciaria, Ruth Villanueva Castilleja advirtió sobre el debilitamiento del sistema carcelario mexicano, al señalar problemas como sobrepoblación, falta de clasificación adecuada y la existencia de miles de personas que permanecen en prisión mientras enfrentan procesos sin sentencia.
El criminólogo Luis Rodríguez Manzanera planteó la necesidad de replantear la política criminal y colocar la prevención como eje central de cualquier estrategia contra la delincuencia. Señaló que recurrir cada vez más al castigo, la prisión y la criminalización refleja el fracaso de otras políticas públicas y defendió una visión integral que combine prevención, justicia eficaz, policías profesionales, instituciones sólidas y respeto a los derechos humanos.
En tanto, Víctor Oléa sostuvo que México necesita una justicia penal capaz de atender a las víctimas, reducir los niveles de impunidad y recuperar la capacidad institucional para investigar y sancionar los delitos. Advirtió que la justicia no puede continuar siendo lenta, desigual o inaccesible y destacó la necesidad de contar con instituciones profesionales e independientes.
Hugo Mena, al abordar la relación entre seguridad y derechos humanos, propuso fortalecer las policías civiles mediante carreras profesionales, mejores salarios y estabilidad laboral, además de privilegiar la prevención y la investigación por encima del uso de la fuerza. También planteó establecer controles judiciales efectivos y evaluar las políticas de seguridad a partir de indicadores como la confianza ciudadana, el esclarecimiento de los delitos y la percepción de seguridad.
Con este seminario, el PRI busca consolidar una propuesta nacional que, de acuerdo con sus dirigentes, vaya más allá de medidas coyunturales y plantee un cambio de fondo en la estrategia de seguridad. El partido sostuvo que recuperar la paz requiere coordinación entre los distintos órdenes de gobierno, instituciones fuertes, policías profesionales, prevención del delito, procuración de justicia efectiva y mecanismos de evaluación que permitan medir resultados frente a la ciudadanía.

