La Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) dio un nuevo paso en su estrategia de protección ambiental al recibir el Certificado CONANP-671/2026, mediante el cual el predio que alberga al Centro Universitario UAEM Tenancingo fue reconocido como Área Destinada Voluntariamente a la Conservación (ADVC).

El reconocimiento, otorgado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), a través de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), comprende una superficie de casi 56 hectáreas ubicadas en el municipio de Tenancingo, Estado de México, que durante los próximos 20 años serán destinadas voluntariamente a la conservación, protección de la biodiversidad y desarrollo de investigación científica.

La entrega formal del certificado se realizó durante el Colegio de Directores correspondiente al mes de agosto. En este marco, la directora del Centro Universitario UAEM Tenancingo, Luz María Robles Hernández, entregó el documento a la rectora de la UAEMéx, Martha Patricia Zarza Delgado, con lo que se formalizó la incorporación del predio universitario al esquema de Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación.

Robles Hernández destacó que este reconocimiento coloca a la institución como la primera universidad del Estado de México en obtener una certificación de esta naturaleza y entre las pocas instituciones de educación superior del país que cuentan con un espacio reconocido bajo este esquema de conservación.

Más allá del valor simbólico de la certificación, la incorporación del campus representa un compromiso de largo plazo para preservar un territorio que posee una importante diversidad de flora y fauna, así como características biológicas y culturales que le confieren relevancia para la protección de los ecosistemas y la generación de conocimiento.

El proyecto comenzó a tomar forma en 2024, cuando un grupo integrado por 11 investigadores universitarios impulsó la iniciativa para que el predio fuera incorporado al esquema de conservación voluntaria. A partir de entonces se desarrollaron las acciones necesarias para integrar la solicitud y acreditar las condiciones requeridas por las autoridades ambientales.

La propuesta fue posteriormente analizada por la autoridad competente, que determinó que el espacio cumplía con los requisitos establecidos en la legislación ambiental aplicable y que existían condiciones técnicas y jurídicas para otorgarle la certificación.

Con este reconocimiento, el Centro Universitario UAEM Tenancingo adquiere una nueva dimensión dentro de la actividad universitaria. Sus casi 56 hectáreas no sólo representan un espacio físico destinado a la formación académica, sino también un territorio con potencial para impulsar proyectos de investigación relacionados con la biodiversidad, los ecosistemas y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales.

La certificación también abre oportunidades para fortalecer la participación de estudiantes, docentes e investigadores en actividades vinculadas con el conocimiento y la protección del medio ambiente. De esta manera, el campus puede convertirse en un laboratorio natural para estudiar las especies y ecosistemas presentes en la zona, al tiempo que se promueve su conservación.

Para la UAEMéx, la decisión de destinar voluntariamente el predio a la conservación durante dos décadas representa una estrategia institucional que vincula la educación superior con la responsabilidad ambiental. El objetivo no se limita a preservar el territorio, sino a generar conocimiento que contribuya a comprender y proteger los recursos naturales del Estado de México.

El reconocimiento llega además en un contexto en el que las instituciones educativas tienen un papel cada vez más relevante frente a los retos ambientales. Desde las aulas y los espacios de investigación, las universidades pueden contribuir a formar profesionales con una mayor conciencia sobre la importancia de conservar los ecosistemas y utilizar de manera responsable los recursos disponibles.

En este sentido, la incorporación del Centro Universitario UAEM Tenancingo al esquema de ADVC constituye también una herramienta para fortalecer la formación ambiental de las nuevas generaciones. La experiencia permitirá que estudiantes y comunidad universitaria tengan un vínculo más cercano con la biodiversidad y participen en iniciativas orientadas a su conocimiento, protección y conservación.

La UAEMéx refrenda así su responsabilidad con el patrimonio natural del Estado de México y consolida una línea de trabajo en la que educación, investigación científica y conservación ambiental convergen en un mismo territorio.