El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, afirmó que los recientes escándalos políticos y de seguridad en México no han tenido ningún peso en las negociaciones comerciales con Estados Unidos y aseguró que, hasta el momento, asuntos como el llamado huachicol fiscal, las menciones a Andy López Beltrán y la situación del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no han sido planteados por la administración estadounidense en la mesa de conversaciones.

Durante una conferencia de prensa en el marco de la quinta Reunión Plenaria del Grupo Parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, Ebrard sostuvo que la relación México-Estados Unidos se desarrolla a través de distintas mesas de trabajo y que cada tema es atendido por las áreas correspondientes. Explicó que los asuntos comerciales son responsabilidad de la Secretaría de Economía, mientras que seguridad, agua, sistemas de pago y otros temas tienen sus propios canales de negociación.

“Hasta hoy no los han planteado en la mesa”, afirmó el funcionario al ser cuestionado sobre si esos casos podrían afectar la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Ebrard aseguró que México se encuentra avanzado en las conversaciones comerciales con Washington y que ya se prepara la cuarta ronda de negociaciones, aunque todavía no existe una fecha confirmada.

El secretario recordó que al inicio de 2025 México enfrentaba el riesgo de que Estados Unidos impusiera un arancel general de cinco por ciento, lo que habría significado un impacto severo para la economía nacional y habría puesto en riesgo las condiciones comerciales establecidas por el T-MEC. Sin embargo, afirmó que actualmente México mantiene uno de los aranceles efectivos más bajos del mundo y continúa como el principal exportador hacia el mercado estadounidense.

Atribuyó este resultado a la estrategia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien, dijo, ha mantenido una comunicación constante con el presidente Donald Trump, con más de 20 llamadas entre ambos mandatarios. Ebrard agregó que él mismo mantiene reuniones frecuentes con funcionarios estadounidenses y que los equipos de ambos países trabajan para avanzar en los temas que integran la revisión del acuerdo comercial.

El funcionario señaló que México ya prepara sus principales planteamientos para la nueva ronda y recordó que Estados Unidos presentó 54 asuntos que considera barreras no comerciales, mientras que México planteó 13 preocupaciones. Entre los principales intereses mexicanos se encuentran los aranceles aplicados por Estados Unidos, debido a que, de acuerdo con Ebrard, contradicen el espíritu de un tratado cuyo objetivo es facilitar el libre comercio entre los tres países.

Respecto a la situación de Canadá, Ebrard rechazó que un eventual distanciamiento entre ese país y Estados Unidos pueda representar una ventaja para México. Consideró que lo ideal sería que los tres integrantes del T-MEC mantuvieran una relación estable y sin diferencias, aunque reconoció que cada gobierno tiene su propia estrategia y que México respeta las decisiones de sus socios comerciales.

En este escenario, afirmó que México ha optado por avanzar en sus conversaciones mediante la persuasión, la prudencia y la templanza, al tiempo que utiliza su posición como principal cliente de Estados Unidos. Destacó que México realiza compras significativas de productos estadounidenses y sostuvo que la relación comercial entre ambos países genera una importante interdependencia económica.

Ebrard también informó que México está ampliando sus oportunidades comerciales con otras regiones. Destacó la modernización del acuerdo con la Unión Europea, mediante la cual prácticamente la totalidad de las exportaciones mexicanas tendrán acceso sin aranceles al mercado europeo. Como ejemplo, señaló que los vehículos mexicanos, que anteriormente enfrentaban aranceles de alrededor de 10 por ciento, podrán ingresar sin ese gravamen, al igual que diversos productos agropecuarios.

El titular de Economía destacó además señales de reactivación de la economía mexicana, entre ellas un crecimiento anual del Producto Interno Bruto de 3.4 por ciento y bajos niveles de desocupación, ubicando a México entre los tres países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con menor desempleo. También resaltó el comportamiento favorable del consumo.

Otro de los temas abordados fue la política arancelaria aplicada a importaciones provenientes de China y otros países, particularmente en sectores donde México cuenta con capacidad manufacturera. Ebrard explicó que las medidas implementadas desde enero buscan reducir importaciones de productos que ingresaban al país con precios por debajo de los costos de inventario y proteger alrededor de 150 mil empleos en industrias como la automotriz, electrodomésticos, calzado, textiles y determinadas ramas de maquinaria.

El secretario sostuvo que la nueva realidad del comercio internacional obliga a México a fortalecer la producción nacional y acreditar el origen de sus mercancías. En este sentido, destacó la estrategia “Hecho en México”, que busca establecer una certificación confiable sobre el contenido nacional de productos y componentes, ante la creciente importancia que tendrán las reglas de origen en el comercio mundial.

Ebrard consideró que México tiene una oportunidad relevante frente al proceso de relocalización de cadenas productivas, particularmente ante el interés de Estados Unidos por reducir su dependencia de Asia en sectores estratégicos. Sin embargo, advirtió que el país no puede limitar su participación internacional a actividades de ensamblaje y manufactura, sino que debe avanzar hacia una economía basada en mayor innovación y generación de propiedad intelectual.

En este sentido, destacó que las patentes mexicanas aumentaron alrededor de 50 por ciento durante el último año y que también se ha reducido considerablemente el tiempo de resolución de solicitudes. Explicó que programas como InnovaFest buscan vincular proyectos desarrollados por investigadores y emprendedores mexicanos con fondos de inversión para convertir las innovaciones en productos comercializables.

Entre los proyectos mencionó desarrollos médicos avanzados, sistemas robóticos, sensores para monitorear la contaminación del agua, herramientas basadas en algoritmos y proyectos relacionados con terapias celulares contra el cáncer, además de iniciativas para producir en México componentes fundamentales de la industria de semiconductores.

Ebrard sostuvo que existe capacidad científica y tecnológica en México, pero uno de los principales retos consiste en conectar esa capacidad con financiamiento suficiente para llevar los proyectos del laboratorio al mercado. Por ello, consideró que la innovación será determinante para elevar la complejidad económica del país y evitar que México permanezca únicamente como una plataforma de manufactura para otros mercados.

Finalmente, el secretario de Economía insistió en que la negociación comercial con Estados Unidos avanza por canales específicos y que los asuntos políticos y de seguridad mencionados durante la conferencia no forman parte, hasta ahora, de las conversaciones que él mantiene con sus contrapartes estadounidenses. Reiteró que la prioridad es preservar las mejores condiciones comerciales posibles para México, diversificar mercados y aprovechar la transformación de las cadenas productivas mundiales para fortalecer la economía nacional.