Con más de cinco décadas de trayectoria en la izquierda mexicana, Higinio Martínez Miranda asumirá este 1 de septiembre la presidencia de la Mesa Directiva del Senado de la República para conducir los trabajos correspondientes al tercer año de la LXVI Legislatura, en una etapa marcada por una intensa agenda legislativa y por la cercanía de las elecciones de 2027.
El senador mexiquense llega a esta responsabilidad con una amplia experiencia política y parlamentaria. Médico cirujano egresado de la UNAM, nació en Texcoco en 1956 y comenzó su actividad política en 1975, cuando se incorporó al Partido Mexicano de los Trabajadores, entonces encabezado por Heberto Castillo. Posteriormente participó en la construcción del Partido Mexicano Socialista, fue dirigente y legislador del PRD y, desde 2012, forma parte de Morena. El Sistema de Información Legislativa registra su paso por distintas responsabilidades partidistas, además de su trayectoria como diputado local y senador.
Su carrera incluye tres periodos como diputado local del Estado de México, dos veces presidente municipal de Texcoco, candidato a la gubernatura mexiquense en 1999 y senador de la República en tres legislaturas. En la Cámara alta acumula ya ocho años consecutivos y actualmente forma parte de la LXVI Legislatura, en la que también se desempeñó como vicecoordinador del Grupo Parlamentario de Morena.
Higinio Martínez es, además, uno de los principales constructores de la estructura política de la izquierda en el oriente del Estado de México. Desde Texcoco impulsó una corriente política de la que surgieron diversos cuadros que posteriormente ocuparon posiciones relevantes, entre ellos Delfina Gómez y Horacio Duarte. También participó en las campañas presidenciales de Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador, y posteriormente se incorporó a la construcción de Morena en territorio mexiquense. Su influencia política y capacidad de operación lo convirtieron en uno de los principales referentes de la izquierda en la entidad.
A lo largo de su carrera también ha enfrentado diferencias y momentos de tensión dentro del propio movimiento, pero ha mantenido su permanencia en Morena. Uno de los episodios más relevantes ocurrió con la cancelación del proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco, decisión que inicialmente cuestionó por considerar que representaba una oportunidad para el desarrollo de la región. Posteriormente también compitió internamente por la candidatura de Morena al gobierno del Estado de México en 2023, que finalmente correspondió a Delfina Gómez. Pese a esas diferencias, Martínez Miranda permaneció dentro del movimiento y fue reelegido senador en 2024.
Su designación como presidente del Senado representa ahora una nueva etapa de su trayectoria política. La responsabilidad será conducir las sesiones, mantener el orden parlamentario, garantizar el trato institucional a todas las fuerzas políticas y buscar los acuerdos necesarios para el funcionamiento de la Cámara alta. El propio Martínez ha planteado que la Mesa Directiva debe conducirse con apego al reglamento y con disposición al diálogo, particularmente en un año en el que el ambiente político estará inevitablemente condicionado por el proceso electoral de 2027.
En el periodo ordinario que comienza el 1 de septiembre, el Senado tendrá sobre la mesa una agenda que incluye asuntos constitucionales y diversas leyes secundarias. Entre los temas que ya fueron anunciados se encuentra la iniciativa del Ejecutivo para establecer nuevas reglas sobre la doble nacionalidad de quienes aspiren a ocupar la Presidencia de la República o una gubernatura, propuesta que busca que quienes pretendan ejercer esos cargos renuncien a una segunda nacionalidad. También está la reforma a la Ley de Inversión Extranjera, que será analizada por la Cámara de Senadores.
A esta agenda se suman la legislación para prevenir, sancionar y atender el feminicidio, así como el desarrollo de un marco jurídico para regular el entorno digital y las nuevas tecnologías, particularmente la inteligencia artificial y el uso de dispositivos móviles. Se trata de asuntos que han sido identificados dentro de las prioridades legislativas de Morena para el nuevo periodo y que exigirán acuerdos entre las distintas fuerzas políticas.
La nueva presidencia también tendrá que acompañar la discusión de las reformas y leyes secundarias derivadas de los cambios constitucionales aprobados durante los primeros años de la actual administración, además de atender los temas económicos, de seguridad, justicia, derechos sociales y soberanía que formen parte de la agenda del Ejecutivo y de los grupos parlamentarios.
Con Higinio Martínez al frente de la Mesa Directiva, Morena apuesta por un político de larga experiencia, con conocimiento del Congreso, capacidad de interlocución y una amplia red de relaciones construida durante décadas. Su llegada ocurre, además, después de que el senador mexiquense fuera incorporado a la conducción interna de la bancada morenista y en un momento en que la Cámara alta deberá preservar la gobernabilidad legislativa en medio de una creciente competencia política rumbo a 2027.
El reto para Martínez Miranda será, por tanto, doble: garantizar la conducción institucional del Senado y, al mismo tiempo, contribuir a que la mayoría parlamentaria procese su agenda legislativa mediante acuerdos, sin convertir la presidencia de la Cámara alta en un espacio de confrontación partidista.
A sus 70 años, el político originario de Texcoco llega a una de las posiciones más relevantes de su extensa carrera. Después de haber participado en la construcción de distintas expresiones de la izquierda, de haber gobernado su municipio, ocupado una curul local, encabezado estructuras partidistas y ejercido durante tres legislaturas como senador, Higinio Martínez tendrá ahora la responsabilidad de presidir el Senado de la República durante el último año de la LXVI Legislatura, con el desafío de conducir una Cámara que será protagonista del debate político nacional rumbo a 2027.

