El senador independiente por Sinaloa, Enrique Inzunza, respondió de manera frontal y en algunos momentos agresiva a los cuestionamientos de periodistas sobre los señalamientos formulados en su contra desde Estados Unidos, al negar categóricamente cualquier vínculo con grupos del crimen organizado y sostener que las acusaciones forman parte de una “embestida política” y mediática. Inzunza aseguró que, a más de cuatro meses de que una oficina del Departamento de Justicia estadounidense difundiera señalamientos en su contra, no se ha presentado públicamente una sola prueba que sustente las imputaciones, mientras que la Fiscalía General de la República mantiene abierta una investigación en México, ante la cual, afirmó, ya compareció voluntariamente y está dispuesto a presentarse nuevamente cuando sea requerido. El legislador rechazó también haberse escudado en el fuero constitucional y defendió su permanencia en el Senado, al señalar que desde el primer momento decidió enfrentar las acusaciones ejerciendo su cargo y no solicitando licencia.

Ante preguntas sobre su trayectoria como secretario de Gobierno de Sinaloa y presidente del Supremo Tribunal de Justicia del estado, Inzunza negó “absolutamente” cualquier comunicación o trato con organizaciones criminales y rechazó lo que calificó como una estigmatización de los habitantes de Badiraguato, municipio donde nació. También negó tener relación alguna con la muerte del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén, y desestimó versiones periodísticas que lo vinculan con una supuesta carta atribuida a Ismael “El Mayo” Zambada, llegando a retar a una reportera a demostrar que su nombre aparece en dicho documento. El senador sostuvo que sus recursos económicos provienen exclusivamente de sus percepciones como servidor público y afirmó: “No soy un hombre rico, soy un hombre honrado”. Asimismo, rechazó haber buscado convertirse en testigo protegido de autoridades estadounidenses o haber tenido acercamientos con ellas. En medio de los cuestionamientos sobre su ausencia de los trabajos de la Comisión Permanente, explicó que no fue convocado por decisión del coordinador parlamentario de Morena, Ignacio Mier Velazco, aunque dijo haber expresado su desacuerdo y respetado esa determinación. Inzunza también confirmó su separación de la bancada de Morena, pero aseguró que mantiene sus principios y que continuará respaldando el proyecto de la Cuarta Transformación. Sobre las críticas de dirigentes morenistas y de la presidenta Claudia Sheinbaum, quienes han planteado la conveniencia de que solicite licencia, reiteró que no lo hará. El legislador atribuyó el origen de los señalamientos a su participación en el Senado durante abril, cuando cuestionó la presencia de agentes de la CIA en México y criticó a autoridades de Chihuahua, entre ellas a la gobernadora María Eugenia Campos, por lo que consideró una violación a la soberanía nacional. Inzunza insistió en que es “constitucional y verídicamente inocente”, calificó de “patrañas” las acusaciones y aseguró que esperará a que concluyan las investigaciones para que, según él, quede demostrada su inocencia.