El diputado Raúl Bolaños-Cacho Cué asumió la Presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados para el tercer año de la LXVI Legislatura y afirmó que ejercerá el cargo con estricta neutralidad, apego a la ley y disposición permanente al diálogo con todas las fuerzas políticas, al advertir que México requiere un Poder Legislativo capaz de privilegiar los acuerdos por encima de los desencuentros y las confrontaciones.

En conferencia de prensa, sostuvo que su primera responsabilidad será garantizar que todas las voces sean escuchadas y que los debates se conduzcan con respeto, particularmente ante el escenario electoral que marcará el último año de la Legislatura. Señaló que la competencia política no debe desplazar la obligación de legislar y llamó a los diputados a no convertir el trabajo parlamentario en una extensión de las campañas. También aseguró que no impedirá la presentación de reservas ni las intervenciones en tribuna cuando estén respaldadas por el Reglamento, aunque reconoció la necesidad de mejorar las reglas para evitar abusos, prolongar innecesariamente las sesiones y reducir las confrontaciones.

Bolaños-Cacho Cué informó que actualmente existen 304 dictámenes ya aprobados por las comisiones y pendientes de votación en el Pleno, por lo que llamó a utilizar los mecanismos disponibles, incluidas las sesiones semipresenciales, para abatir el rezago legislativo. Frente a la discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación 2027, confió en que los grupos parlamentarios privilegien los acuerdos y ofreció intervenir, dentro de sus facultades, para conducir los debates con seriedad y respeto.

El nuevo presidente de San Lázaro también habló de su relación con el Poder Ejecutivo y afirmó que será de respeto y coordinación institucional, al sostener que la institución está por encima de las personas. Aunque reconoció tener admiración y respeto personal por la presidenta Claudia Sheinbaum, aseguró que desde la Mesa Directiva garantizará la autonomía y el respeto entre los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial.

Respecto a su futuro político, evitó confirmar si buscará la reelección y señaló que por ahora está concentrado en conducir adecuadamente los trabajos de la Cámara. A sus 38 años, rechazó que juventud sea sinónimo de inexperiencia y asumió como uno de sus principales retos la recuperación de la confianza ciudadana mediante una conducción responsable del Congreso. Afirmó que utilizará el diálogo para contener confrontaciones entre legisladores y, cuando éste resulte insuficiente, recordó que existe un Comité de Ética encargado de aplicar las sanciones correspondientes.

Finalmente, Bolaños-Cacho Cué destacó que la pluralidad constituye una fortaleza de la democracia y sostuvo que, desde el momento en que asumió la Presidencia de la Mesa Directiva, dejó de representar a un grupo parlamentario para convertirse en representante de toda la Cámara. Su compromiso, afirmó, será contribuir a que el tercer año legislativo no sea un periodo marcado por la disputa electoral, sino por resultados y acuerdos en beneficio del país.