Lo que comenzó a los cinco años como una afición por el taekwondo se ha convertido, para Diana Sofía Sánchez Aguilar, en una herramienta de transformación social. Estudiante del tercer semestre del Plantel “Lic. Adolfo López Mateos” de la Escuela Preparatoria de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), la joven originaria de Almoloya de Juárez recibió el Premio Estatal de la Juventud, en la modalidad de Impacto Social Joven, por impulsar un proyecto que acerca gratuitamente la práctica del deporte y sus valores a niñas, niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Para Diana Sofía, el taekwondo representa mucho más que una disciplina deportiva. A lo largo de los años, su práctica le ha permitido desarrollar habilidades físicas y competitivas, pero también incorporar principios que considera fundamentales para la vida cotidiana, como la disciplina, el respeto y la responsabilidad.
Fue precisamente esa experiencia la que la llevó a pensar en cómo compartir con otros jóvenes los beneficios que ella misma ha encontrado en las artes marciales. Así nació su proyecto social, enfocado en ofrecer clases gratuitas de taekwondo a personas con recursos económicos limitados y utilizar el deporte como un medio de formación personal.
“Mi proyecto se centra en ayudar a los niños y a los jóvenes a través de darles clases sin costo de taekwondo e impartirles los valores de este deporte, como la disciplina, el respeto y la responsabilidad. Entonces, así los puedo ayudar”, explicó la estudiante.
Su propuesta parte de una premisa sencilla: el deporte puede convertirse en un espacio de acompañamiento, aprendizaje y desarrollo para quienes enfrentan condiciones de vulnerabilidad. En este sentido, las clases no buscan únicamente formar deportistas, sino ofrecer a las nuevas generaciones una alternativa para ocupar su tiempo, fortalecer su autoestima y adquirir herramientas que puedan aplicar en diferentes ámbitos de su vida.
La estudiante de la UAEMéx también considera que su paso por la institución representa una oportunidad para ampliar el alcance de esta iniciativa. Su intención es acercar el proyecto a integrantes de la comunidad universitaria, tanto de nivel medio superior como superior, para que conozcan alternativas de desarrollo que complementen su formación académica.
El reconocimiento estatal llega, además, en una trayectoria marcada por la diversidad de intereses. El taekwondo no es la única disciplina que ha despertado la pasión de Diana Sofía. Durante la pandemia descubrió el ajedrez, una actividad que rápidamente se incorporó a su vida y que le permitió explorar una faceta distinta de la competencia y la preparación.
Su interés por el llamado “deporte ciencia” la llevó a participar en los Juegos Estatales de Ajedrez. Desde 2022 forma parte de la selección estatal de esta disciplina y continúa preparándose con miras a participar en próximos procesos selectivos.
La combinación de ambas actividades refleja una trayectoria basada en la constancia. Mientras el taekwondo le ha permitido desarrollar disciplina física y valores relacionados con la convivencia y el esfuerzo, el ajedrez le ha brindado la posibilidad de fortalecer su concentración, estrategia y capacidad de análisis.
Para Diana Sofía, recibir el Premio Estatal de la Juventud no representa únicamente un reconocimiento personal. También significa una oportunidad para consolidar sus proyectos y demostrar que las capacidades y talentos de las y los jóvenes pueden convertirse en acciones concretas en beneficio de sus comunidades.
Su historia también busca servir como inspiración para otros estudiantes que desean desarrollar proyectos propios. En lugar de limitar sus intereses al ámbito individual, la joven ha optado por compartir aquello que ha aprendido y convertirlo en una herramienta para apoyar a otras personas.
“No se rindan, luchen por sus sueños y por todo lo que se propongan. Pueden alcanzarlo siempre y cuando sean constantes, tengan disciplina y la fortaleza de seguir”, expresó.
Con una trayectoria que transcurre entre el tatami y el tablero de ajedrez, Diana Sofía Sánchez Aguilar representa una generación de jóvenes que busca vincular sus talentos con causas sociales. Su proyecto demuestra que una pasión personal puede adquirir una dimensión colectiva cuando se comparte con quienes necesitan nuevas oportunidades.

