Javier Divany Bárcenas

Un discurso no lo es todo, pero cuando en la sangre traes la “sed de justicia”, nada ni nadie te podrá evitar que hagas justicia.
Yo no sé si este discurso del senador Luis Donaldo Colosio Riojas, durante la intervención del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano (MC) en la apertura del primer periodo ordinario de sesiones del tercer año de ejercicio de la LXVI Legislatura, este 1 de septiembre, es de “sed de justicia” que buscará para el pueblo de México, al igual que su progenitor buscaba antes de ser asesinado.
Solo por recordar algunas de las frases de Luis Donaldo Colosio Murrieta, aquel 6 de marzo de 1994, en el Monumento a la Revolución, durante un aniversario de Partido Revolucionario Institucional (PRI) que cimbraron al poder político de Carlos Salinas de Gortari y dejaron ver a la gente, la “sed de justicia” para un pueblo.
«Yo veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada, de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla”.
“Veo mujeres y hombres afligidos por el abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales”.
“Veo ciudadanos angustiados por la falta de seguridad, ciudadanos que merecen mejores servicios y gobiernos que les cumplan”.
“Propongo una reforma del poder. Una reforma que signifique fortalecer al Congreso de la Unión, lograr una relación fluida, de respeto y de colaboración con el Poder Ejecutivo”.
Aunque el escenario no es el mismo, el joven Colosio Riojas cobijado por el partido naranja, deja ente el Congreso de la Unión serios cuestionamientos sobre el poder absoluto que tiene Morena sobre los mexicanos a través de las instituciones.
Nunca en la historia moderna de este país, un solo proyecto (la 4T – Morena) había reunido tanto poder en tan pocas manos como: la Presidencia, 23 gubernaturas, la mayoría en las dos cámaras con dos años con una mayoría calificada artificial desde donde se podría reescribir la Constitución a su antojo.
Además, la mayoría en los congresos locales, se apropiaron del Poder Judicial, sin vigilancia y contrapesos de los órganos autónomos que también se encargaron de demoler. Ocho años en el poder, lo que advierte Colosio como un riesgo.
Ese poder absoluto que hoy tiene Morena, les ha enfermado, así parece describirlo el joven naranja, porque no lo han aprovechado en favor de todos los mexicanos, solo les ha servido para imponer y controlar, para acumular todavía más poder, pero no les ha alcanzado para resolver lo esencial.
Colosio recordó a Morena, quienes tanto culpaban al pasado, y que hoy ya son parte de ese pasado, de corrupción que juraron enterrar, pero que sigue viva y todos sabemos dónde está, que seguramente le faltó nombrar a Andy, Mario Delgado, Rubén Rocha Moya, Rocío Nalhe, Américo Villareal Anaya, donde el derroche sigue, únicamente cambió de manos.
Colosio abrió el camino, quizá la sed de justicia de aquel 1994 podría haber iniciado en San Lázaro este 1 de septiembre, donde la respuesta al informe de Claudia Sheinbaum por parte de MC, deja en claro que, ante el hartazgo de la gente por el pasado representado por PRI, PAN y Morena, Colosio Murrieta mira poder cambiar este país.
La violencia sigue, los desaparecidos, la pobreza, la impunidad. Las historias de familiares de 130 mil desaparecidos que siguen esperando una respuesta del Estado. Los millones de maestros, de policías, de personal médico que demandan salarios dignos y respeto a sus aportaciones a favor de la nación. Esa es la sed de justicia que se refleja en este país desde 1994 hasta este 2026.
Colosio ve en gobierno de Morena imperdonable con todo lo que está pasando. Imperdonable que, en Michoacán asesinen a Carlos Manzo, imperdonable que mientras Sinaloa vive una crisis de inseguridad y de violencia, desde el poder proteja a Rubén Rocha Moya y a toda su camarilla.
Imperdonable que tengan en la cárcel, sin sentencia a tanta gente, pero que, cada vez que hay un señalamiento a una persona cercana al poder, Morena salgan a justificar y defenderla, no desde un tribunal, sino desde la mismísima Mañanera.
Imperdonable que se haya elegido una y otra vez la militarización sobre la paz, el castigo sobre la justicia, la conveniencia de su proyecto político sobre el interés de México.
Es imperdonable que después de ocho años con más poder que cualquier gobierno en nuestra historia contemporánea, todavía pretendan que el país les tenga paciencia en lugar de darles resultados, por ello Colosio hoy no los perdonó.
@javierdivanybz