La construcción del Colector de Aguas Residuales Las Jaras-Barranca Grande registra un avance del 13 por ciento y se perfila como una de las obras estratégicas de infraestructura que impulsa el Ayuntamiento de Toluca durante 2026, debido a que combina beneficios hidráulicos, ambientales, urbanos y de movilidad para miles de habitantes de la zona sur del municipio.
El proyecto, que se desarrolla en la delegación San Felipe Tlalmimilolpan, contempla en su primera etapa la intervención de 600 metros lineales para encauzar las aguas residuales que actualmente circulan por un canal a cielo abierto. Una vez concluida esta fase, el espacio será cubierto y permitirá ampliar la vialidad para construir una nueva avenida de cuatro carriles, dos por cada sentido, que mejorará la conexión entre Toluca, Metepec y las comunidades conurbadas.
De acuerdo con lo expuesto durante la conferencia de prensa La Toluqueña, el director de Obras, Máximo Bueno, explicó que los trabajos actuales incluyen la colocación de tubería de polietileno de alta densidad, con un diámetro de 2.75 metros, diseñada para conducir un caudal de hasta 29.71 metros cúbicos por segundo.
El funcionario detalló que también se construyen cajas rompedoras de presión, donde actualmente se realiza el habilitado de acero previo al colado de los muros. Uno de los elementos distintivos del proyecto es la fabricación de la propia tubería directamente en el sitio, mediante tecnología especializada que permite optimizar materiales, reducir costos y disminuir desperdicios.
La obra es resultado de la coordinación entre los tres órdenes de gobierno. La Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) aporta 40 por ciento de la inversión, mientras que el Ayuntamiento de Toluca cubre el porcentaje restante. A su vez, el Gobierno del Estado de México participa con la construcción de la nueva vialidad.
El proyecto beneficiará directamente a cerca de 71 mil habitantes y atenderá una problemática que durante años representó riesgos sanitarios, ambientales y de inundación para las familias de la región. La eliminación del canal a cielo abierto permitirá generar mejores condiciones urbanas para comunidades como Capultitlán, la colonia Azteca, San Felipe Tlalmimilolpan y Las Palomas, entre otras.
Una vez terminada la infraestructura hidráulica, el espacio liberado será utilizado para desarrollar la nueva avenida de cuatro carriles, que contará además con iluminación y será proyectada como un Sendero Seguro, con el objetivo de fortalecer las condiciones de movilidad y seguridad para peatones y automovilistas.
El presidente municipal Ricardo Moreno ha señalado que la intervención es producto de la gestión y del trabajo coordinado entre las distintas instancias gubernamentales. La apuesta, además de resolver una necesidad hidráulica, busca aprovechar la obra pública para transformar la conectividad de la zona sur de Toluca.

