Alejandro Lelo de Larrea

Este jueves, formalmente inicia el proceso electoral federal 2027, mientras que en el caso de la Ciudad de México desde el pasado lunes el Instituto Electoral (IECM) hizo la declaratoria del comienzo del proceso. Esto es lo oficial, porque aunque falta mucho incluso para las precampañas, que serán en febrero, y las campañas abril y mayo, de facto ya prácticamente todo mundo anda en proselitismo político, en busca de ganar simpatías, adeptos, de manera más evidente en Morena.

En la CDMX, los más acelerados son un puñado de alcaldes morenistas promoviéndose abiertamente, en el imposible de recuperar en semanas sus bajos niveles de aprobación, consecuencia de pésimas gestiones.

Esto ha provocado que el clima político se haya enrarecido más al interior de Morena, y no tanto con o contra la oposición, pues incluso el coordinador de los diputados del PAN, Andrés Atayde asegura que con Clara Brugada se acabó la persecución política… «al menos hasta hoy», aclara.

Las principales acusaciones de campaña anticipada son entre morenistas, especialmente contra las alcaldesas Lourdes Paz, de Iztacalco; Circe Camacho, de Xochimilco; Gabriela Osorio, de Tlalpan; Javier López Casarín, de Álvaro Obregón, y Janecarlo Lozano, de Gustavo A. Madero. Las denuncias han llegado al IECM, que ha aprobado procedimientos sancionadores contra Paz y Osorio, por “promoción personalizada y uso indebido de recursos públicos”, por la “sobreexposición de sus nombres para obtener un beneficio político indebido”.

Así lo calificó el órgano electoral en su resolución técnica jurídica, pero para fines coloquiales lo que hicieron, incluidos Circe, Casarín y Janecarlo fue pintar cientos de bardas con sus nombres, colocar mantas, pendones con sus fotos; pautas de publicidad personalizada en redes sociales. Cuando el IECM les ha dado la orden de retirar toda la propaganda ilegal, la respuesta de alcaldesas y alcaldes es patética: dicen que todo es obra espontánea del pueblo que los quiere mucho.

Evidentemente es un disparate. Nadie les cree, porque además hay pruebas, denuncias de trabajadores de las Alcaldías, pues los obligan a colocar la propaganda en vez de atener sus responsabilidades, como se evidenció en el caso de Iztacalco, con fotografías y videos, lo cual además los compromete porque es ilegal.

En realidad, ese es el tamaño del miedo que tienen todos estos alcaldes, que en su ceguera política creen que con esa propaganda van a levantar y convencer al interior de la 4T que pueden ganar su reelección, cuando han descuidado la obra pública, los servicios urbanos, poda de árboles, bacheo, reparación de banquetas, luminarias, servicio de limpia. Están perdidos, y en su desesperación se mueven en la ilegalidad para hacer campaña anticipada, la cual es denunciada por sus propios compañeros de partido.

En el PAN también hay un golpeteo interno fuerte, en especial por la candidatura a la Alcaldía Miguel Hidalgo, donde un edil del sur de la ciudad apoya a una diputada que ha caído en las encuestas hasta el tercer lugar entre los aspirantes de su partido, lo que la ha llevado incluso a tener acercamientos con el morenista acérrimo adversario del panismo en esa demarcación territorial.

Tanto en el oficialismo como en la oposición, en el 2027 se juegan gran parte del 2030. En el PAN, los alcaldes Mauricio Tabe, de Miguel Hidalgo, y Luis Mendoza, de Benito Juárez, son los principales contendientes –hasta hoy– por la candidatura de ese partido a la Jefatura de Gobierno. También va en esa ruta la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, quien no es panista, pero puede ser la amalgama de una alianza entre PAN y PRI.

Cuando menos tres de los mencionados alcaldes de Morena creen que pueden disputar la candidatura del 2030 si logran reelegirse: Gabriela Osorio, quien presume tener el respaldo de la presidenta Sheinbaum e incluso de Clara Brugada; Janecarlo Lozano, quién se la cree porque gobierna la segunda Alcaldía más poblada, y Casarín, porque está al frente de la tercera demarcación en importancia poblacional y también presume el apoyo de Brugada. La alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez, también se la cree por la enorme importancia de esa demarcación, pero de todas es la que menos posibilidades tiene de reelegirse. Hacia las Alcaldías, octubre será el mes más intenso. Lo veremos.