El diputado federal del PRI, Rubén Moreira Valdez, afirmó que los resultados de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública, ENVIPE 2026, confirman que la inseguridad continúa siendo uno de los principales problemas que enfrenta México y que millones de ciudadanos mantienen una percepción de temor frente al delito.
El legislador sostuvo que “las cosas no marchan bien” y cuestionó que, pese a las estrategias implementadas en materia de seguridad, persista una elevada sensación de inseguridad entre la población. La ENVIPE es elaborada por el INEGI y permite conocer, entre otros aspectos, la percepción ciudadana sobre seguridad pública y el desempeño de las instituciones encargadas de combatir el delito
Moreira Valdez destacó las diferencias existentes entre las entidades federativas. Señaló al Estado de México como el estado donde se registra la mayor percepción de inseguridad, con alrededor de nueve de cada diez personas que manifiestan sentirse inseguras, y mencionó también a Morelos, Tabasco, Guanajuato y Zacatecas entre las entidades con resultados desfavorables.
En contraste, el coordinador parlamentario del PRI colocó a Coahuila como ejemplo de que sí existen condiciones para mejorar la percepción ciudadana y recuperar la tranquilidad. De acuerdo con los datos que citó, 72.2 por ciento de los habitantes de esa entidad se sienten seguros, lo que equivale aproximadamente a siete de cada diez coahuilenses.
El también exgobernador de Coahuila atribuyó estos resultados al trabajo coordinado de las autoridades estatales, las corporaciones de seguridad y distintos sectores de la sociedad que, dijo, han contribuido a preservar condiciones de paz en la entidad.
Moreira sostuvo que la diferencia entre entidades demuestra que no existe una realidad única en materia de seguridad y que las políticas públicas pueden producir resultados distintos dependiendo de la estrategia, la coordinación institucional y la presencia efectiva de las autoridades.
En este sentido, llamó a dejar de lado la polarización política y a reconocer las experiencias que han funcionado en algunas regiones para tratar de replicarlas en los lugares donde la población continúa enfrentando mayores niveles de temor.
“La paz es posible, pero hay que trabajar por ella”, afirmó el legislador priista, quien insistió en que el problema de inseguridad requiere coordinación, estrategia y voluntad política para ofrecer resultados concretos a las familias.
Los resultados de la ENVIPE adquieren especial relevancia porque la encuesta no solamente mide los delitos que afectan a la población, sino también la manera en que los ciudadanos perciben su entorno y a las instituciones responsables de garantizar su seguridad. En la edición 2025, por ejemplo, el INEGI estimó 24.1 millones de víctimas de delito de 18 años y más durante 2024, mientras que la tasa nacional de prevalencia delictiva alcanzó 24 mil 135 víctimas por cada 100 mil habitantes. (INEGI)
Para Moreira, el mensaje de fondo es que la seguridad sí puede mejorar cuando existen políticas consistentes y coordinación entre instituciones. Por ello, planteó que los gobiernos deben observar las experiencias positivas y evitar que la discusión sobre seguridad quede reducida a confrontaciones partidistas.
El reto, sin embargo, permanece abierto: convertir una mejor percepción de seguridad en resultados sostenidos, reducir la victimización y recuperar la confianza de quienes todavía consideran que salir a la calle, transitar por carreteras o desplazarse dentro de sus propias comunidades representa un riesgo.

