Hablar del suicidio sin prejuicios, aprender a reconocer señales de alerta y, sobre todo, saber acompañar a quien atraviesa un momento de profundo sufrimiento son acciones que pueden contribuir a prevenir una crisis. Con esta visión, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) puso en marcha la campaña “Cambiando la narrativa sobre el suicidio”, una iniciativa que coloca la conversación, la escucha y la atención oportuna como herramientas fundamentales para fortalecer la salud mental de su comunidad.
La propuesta universitaria parte de una premisa que busca cambiar la manera tradicional de abordar el suicidio: no se trata únicamente de un problema individual. Las circunstancias emocionales, familiares y sociales que rodean a una persona pueden influir en su bienestar y, por ello, la prevención requiere de comunidades preparadas para identificar situaciones de vulnerabilidad y actuar antes de que el sufrimiento se transforme en una crisis mayor.
En este contexto, la campaña pretende contribuir a la eliminación de estigmas que todavía dificultan que muchas personas hablen sobre lo que sienten o soliciten ayuda. Para la UAEMéx, generar espacios seguros de diálogo representa una forma de prevención, particularmente cuando estudiantes y trabajadores universitarios enfrentan situaciones que pueden afectar su equilibrio emocional.
Durante la jornada también se reconoció la preparación especializada del personal dedicado a la atención psicológica. Un total de 15 psicólogas y psicólogos recibieron un reconocimiento por concluir el Diplomado “Trabajo con Partes Disociativas en Trauma Complejo”, programa de formación que aporta herramientas para atender a personas que han atravesado experiencias traumáticas.
La secretaria de Vinculación, Extensión y Promoción de la Empleabilidad, Mariana Ortiz Reynoso, destacó que el cuidado de la salud mental demanda la participación coordinada de distintas áreas de la institución. El objetivo, señaló, es ampliar las posibilidades de orientación, acompañamiento y detección temprana para quienes forman parte de la comunidad universitaria.
Acompañada por la secretaria de Desarrollo y Fortalecimiento Institucional, María de las Mercedes Portilla Luja, Ortiz Reynoso subrayó que la prevención no debe limitarse a la atención individual. También es necesario construir entornos que funcionen como factores de protección, donde una persona pueda expresar lo que vive, ser escuchada sin temor a ser juzgada y encontrar rutas para recibir ayuda.
Esta visión también se refleja en el trabajo de la Clínica Multidisciplinaria de Salud, donde la directora de Salud Universitaria, María de los Ángeles Monroy Martínez, resaltó las acciones que se desarrollan a través del Programa de Orientación Psicológica para brindar acompañamiento y atención a integrantes de la comunidad universitaria.
Uno de los objetivos de la campaña consiste precisamente en transformar el lenguaje y las actitudes alrededor del suicidio. Hablar del tema con responsabilidad permite abrir canales de comunicación y combatir la idea de que pedir ayuda representa una muestra de debilidad. Por el contrario, reconocer que se necesita apoyo puede convertirse en un paso importante para enfrentar una situación de crisis.
Durante la jornada se llevó a cabo la conferencia “Comprender para prevenir: del riesgo a la intervención”, impartida por el especialista Luis Castillo Moreno, quien planteó la necesidad de analizar la conducta suicida desde el contexto y no desde los prejuicios.
El especialista explicó que detrás de los pensamientos o conductas suicidas puede existir un nivel de sufrimiento intenso que hace que una persona perciba que no existen alternativas para enfrentar aquello que está viviendo. Desde esta perspectiva, comprender su realidad y escucharla resulta indispensable para desarrollar una intervención adecuada.
La prevención, agregó, no corresponde exclusivamente a profesionales de la salud mental. Los espacios cotidianos también tienen un papel relevante. La familia, la escuela, el trabajo y la comunidad pueden convertirse en redes capaces de detectar cambios en el comportamiento, prestar atención a señales de vulnerabilidad y facilitar el acceso a ayuda profesional cuando sea necesario.
La apuesta de la UAEMéx, por tanto, busca ir más allá de una campaña informativa. “Cambiando la narrativa sobre el suicidio” plantea la necesidad de construir una cultura universitaria en la que hablar de salud mental sea posible, escuchar sea una práctica cotidiana y acompañar a quien enfrenta dificultades forme parte de una responsabilidad colectiva.

