La inclusión en las instituciones educativas también se construye desde los espacios donde diariamente se desarrollan las actividades académicas. Un pupitre puede parecer un elemento cotidiano dentro de un aula, pero para una persona zurda contar con un mobiliario diseñado para su forma de escribir y trabajar representa una diferencia concreta en comodidad, postura y desenvolvimiento durante las clases.

Con esta perspectiva, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) incorporó nuevo mobiliario a sus espacios académicos como parte de su proceso periódico de renovación de equipamiento. En total, la institución adquirió y distribuyó 7 mil 855 pupitres de distintos modelos, de los cuales 941 están destinados a estudiantes zurdos.

La medida busca atender las características diversas de la comunidad universitaria y generar condiciones que permitan a estudiantes y docentes desarrollar sus actividades cotidianas de manera más adecuada.

A través de la Secretaría de Gestión y Administración Universitaria, la UAEMéx realizó la adquisición y distribución del mobiliario de acuerdo con las necesidades reportadas por los distintos organismos académicos y con la matrícula de cada espacio universitario.

Del total de pupitres adquiridos, 5 mil 977 corresponden al modelo con concha de plástico color verde para estudiantes diestros, mientras que 752 unidades de ese mismo tipo están destinadas a personas zurdas.

La renovación también incluyó otros modelos. Se incorporaron 506 pupitres de polipropileno para estudiantes diestros y 153 para zurdos, además de 431 pupitres acolchonados para diestros y 36 para zurdos.

La responsable del Departamento del Almacén General de la Dirección de Recursos Materiales, Jacqueline Villa Hernández, explicó que la incorporación de este equipamiento responde a la necesidad de proporcionar condiciones apropiadas para que las y los universitarios realicen sus actividades académicas con mayor comodidad.

Aunque el mobiliario no constituye por sí mismo un factor determinante del aprendizaje, contar con espacios adecuados puede contribuir a la experiencia cotidiana de quienes integran la comunidad universitaria. En el caso de los estudiantes zurdos, disponer de un pupitre diseñado específicamente para ellos evita tener que adaptar constantemente su postura o utilizar un espacio pensado para personas diestras.

Una proporción que puede adaptarse a cada comunidad

Como parte de la planeación del equipamiento, la UAEMéx considera una disponibilidad aproximada de 10 por ciento de pupitres para estudiantes zurdos respecto de la población atendida en cada espacio académico.

No obstante, esta proporción no es rígida. De acuerdo con Villa Hernández, puede modificarse según las características y requerimientos específicos de cada comunidad universitaria. De esta manera, la distribución del mobiliario busca responder a las necesidades particulares de los distintos espacios y no únicamente a una cifra general.

El equipamiento adquirido ya fue distribuido en diferentes instalaciones universitarias. El proceso considera las solicitudes de las dependencias y organismos académicos, así como la matrícula estudiantil de cada uno de ellos.

Esta dinámica forma parte de un proceso permanente de adquisición, renovación y distribución de mobiliario, cuyo propósito es mantener existencias suficientes para responder oportunamente a las necesidades que surjan en las aulas.

La inclusión también está en los detalles

La presencia de pupitres para personas zurdas coloca sobre la mesa una dimensión cotidiana de la inclusión. Las políticas de atención a la diversidad no necesariamente se limitan a grandes programas institucionales; también pueden reflejarse en decisiones relacionadas con los espacios físicos que utiliza diariamente la comunidad.

Para un estudiante zurdo, utilizar un pupitre convencional para diestros puede implicar una adaptación constante. La superficie de apoyo y la disposición de la estructura están pensadas para una persona que escribe con la mano derecha, mientras que el diseño de un pupitre para zurdos permite realizar esa actividad desde una posición más natural.

En este contexto, la renovación del mobiliario de la UAEMéx representa no sólo una actualización de sus aulas, sino también una respuesta a las distintas necesidades de quienes las ocupan.

Villa Hernández subrayó la importancia de fortalecer una cultura universitaria sustentada en el respeto y la inclusión. Desde esta perspectiva, las condiciones físicas de los espacios forman parte de las acciones que pueden contribuir a que las personas desarrollen sus actividades en condiciones de igualdad de oportunidades.

La distribución de 941 pupitres para estudiantes zurdos, junto con los miles de unidades destinadas a personas diestras, muestra que la renovación del equipamiento académico puede incorporar criterios relacionados con la diversidad de la población universitaria.

Así, un elemento tan habitual como un pupitre adquiere una dimensión adicional: la de reconocer que no todas las personas utilizan los espacios de la misma manera y que atender esas diferencias puede formar parte de la construcción de aulas más incluyentes.