Christian Castro Bello exigió rendición de cuentas sobre el manejo de los recursos destinados a programas sociales y demandó un blindaje absoluto de los padrones de beneficiarios para impedir cualquier uso electoral o partidista, porque los programas sociales son derechos, no patrimonio de un partido.
Ante las observaciones formuladas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) respecto del manejo de programas sociales, el legislador federal campechano señaló que quienes estuvieron al frente de la administración de recursos deben explicar y aclarar lo que detectó ese órgano fiscalizador.
Y Ariadna Montiel, recordó Castro Bello, estuvo al frente de la Secretaría de Bienestar antes de presidir Morena.
“Antes de pensar en votos, hay que rendir cuentas. Y ahora que encabeza Morena, tiene además una responsabilidad política mayor: garantizar, con hechos y no solamente con palabras, que los padrones sociales jamás serán utilizados con fines electorales”, demandó desde la tribuna de la Cámara de Diputados, a nombre del GPPRI que fijó postura en torno al segundo informe del Gobierno federal en materia de bienestar.
Christian Castro sostuvo que las y los priistas no cuestionan los apoyos destinados a la población, porque “no olvidemos que con el PRI nacieron los programas sociales, los defendemos y los vamos a defender siempre. Por eso votamos para que quedaran establecidos en la Constitución”.
Reconoció que las transferencias representan un respaldo importante para millones de familias, particularmente para cubrir necesidades como alimentación, medicamentos, servicios básicos o gastos al cierre de la quincena. Sin embargo, consideró que la política social no puede evaluarse únicamente por el número de recursos distribuidos o de tarjetas entregadas: “Gobernar no es transferir dinero y dar por cumplida la tarea. Gobernar es transformar vidas”.
Al tiempo que cuestionó que el Gobierno federal presume una reducción de la pobreza sin considerar otros indicadores de bienestar, planteó que una transferencia económica resulta insuficiente si una persona continúa enfrentando meses de espera para recibir atención médica, carece de medicamentos o vive en comunidades sin servicios de salud adecuados, escuelas dignas o empleos formales.
En ese sentido, sostuvo que el ingreso es un componente del bienestar, pero no lo representa por sí solo; “bienestar es salud. Bienestar es educación. Bienestar es seguridad social. Bienestar es empleo digno”.
Castro trasladó el planteamiento a Campeche y afirmó que las familias necesitan resultados concretos que se reflejen en mayor seguridad, mejores condiciones económicas y servicios públicos que funcionen. “México y Campeche merecen soluciones, no pretextos”.
El legislador señaló que, ante los cientos de miles de millones de pesos destinados a la política social, evaluar el desempeño de los programas no significa atacarlos, mientras que fiscalizar los recursos tampoco implica estar en contra de los beneficiarios.
También sostuvo que ningún beneficiario debe sentirse obligado a agradecer a un partido político por recibir una prestación pública. En este sentido, un adulto mayor no tiene que agradecerle su pensión a Morena, al PRI ni a ningún otro partido, porque “la pensión no es un favor, es un derecho”.
El legislador planteó que el debate no debe centrarse en reducir la política social, sino en mejorarla, de manera que los apoyos económicos estén acompañados de servicios públicos, oportunidades laborales y seguridad social.
Para Castro Bello, la verdadera evaluación de la política social debe realizarse a partir de su capacidad para reducir y eliminar las carencias que afectan a las familias, y no solamente por el número de beneficiarios registrados o tarjetas distribuidas
Remarcó que los programas sociales deben permanecer, pero acompañados de evaluación, fiscalización, transparencia y mecanismos que impidan su utilización política. “Los programas sociales deben quedarse. Lo que México tiene que dejar atrás son las carencias”.
“Nuestro deber no es aplaudir el Informe. Nuestro deber es exigir resultados y cuentas claras. Por las familias de México”, concluyó.

