Durango, Dgo.— Los familiares de los cinco recién nacidos que fallecieron la semana pasada en el Hospital General de Zona del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Durango sostuvieron una reunión con directivos del Instituto, en la que se les informó que en el nosocomio existe un “brote hospitalario”. Sin embargo, hasta el momento, los cultivos realizados a los pacientes y las investigaciones microbiológicas continúan en proceso y no se ha establecido de manera definitiva qué provocó las muertes.

Fermín Alonso Flores Ayala, abogado de las familias, explicó que durante el encuentro participaron autoridades del IMSS provenientes de la Ciudad de México, quienes entregaron a los representantes de los padres documentación y parte de la información contenida en los expedientes médicos de los bebés.

El material será analizado por la representación legal para determinar las acciones jurídicas que correspondan.

De acuerdo con el abogado, uno de los puntos relevantes abordados durante la reunión fue precisamente la existencia de un brote hospitalario dentro del hospital. No obstante, aclaró que las autoridades del Instituto aún no cuentan con una conclusión sobre el agente o las circunstancias que pudieron haber ocasionado los fallecimientos.

“Nos comentan que todavía siguen los cultivos, o sea, siguen estudiando cultivos. No han tampoco determinado alguna situación, a pesar de que sí nos mencionaron que hay un… ¿cómo mencionaron? Un brote hospitalario, pero nada más, no pasa de ahí”, explicó Flores Ayala.

El abogado evitó adelantar si los hechos podrían estar relacionados con alguna irregularidad atribuible al personal médico o administrativo del hospital. Señaló que será el Ministerio Público el encargado de determinar, a partir de las investigaciones y las pruebas que se recaben, si existió alguna responsabilidad y, en caso de ser así, qué tipo de conducta pudiera constituir un delito.

En ese contexto, adelantó que la representación legal de los familiares acudirá ante la Fiscalía General de la República (FGR) para presentar una denuncia relacionada con los hechos ocurridos en las instalaciones del IMSS.

Flores Ayala indicó que la denuncia se encuentra en preparación y que será presentada a la brevedad, aunque decidió no proporcionar mayores detalles sobre su contenido para evitar afectar las investigaciones o el procedimiento jurídico.

Buscan esclarecer cuándo se informó de las muertes

Uno de los aspectos que, de acuerdo con el abogado, deberá ser esclarecido es el tiempo que transcurrió entre las primeras defunciones y la comunicación de los hechos tanto a las autoridades correspondientes como a los familiares.

La representación legal también deberá contrastar los documentos entregados por el IMSS con los testimonios de los padres de los bebés fallecidos, particularmente en relación con las circunstancias en que fueron informados de las muertes y las condiciones que enfrentaron durante la hospitalización.

“Una cosa es lo que dice el documento y otra cosa es lo que vivieron ellos ahí estando en el hospital”, afirmó Flores Ayala.

El representante legal señaló además que durante la reunión se abordaron aspectos relacionados con las condiciones en que opera el hospital. Sin embargo, explicó que por ahora no pueden hacer públicos mayores detalles debido a que esa información forma parte del proceso de investigación.

Los familiares, agregó, mantendrán la misma representación jurídica y en los próximos días definirán las acciones legales que emprenderán. El abogado sostuvo que el caso requiere atención inmediata y que algunas de las decisiones podrían tomarse incluso en cuestión de horas.

Padres expresan molestia y pérdida de confianza

A la salida del encuentro, Diego Tobalín, uno de los padres de familia, expresó su inconformidad con la información recibida y calificó la situación como “una atrocidad”.

Cuestionado sobre el estado de ánimo con el que los familiares abandonaban la reunión, manifestó que salían incluso más molestos que antes del encuentro.

“Eh, la verdad nosotros nos vamos como veníamos y bueno, más enojados, más enojados…”, declaró, antes de señalar que sería su abogado quien se encargaría de proporcionar mayores detalles sobre las acciones que emprenderán.

Tobalín también cuestionó la información que ha sido difundida por el IMSS y afirmó que los familiares han perdido la confianza en la institución.

Por ahora, la causa de las cinco muertes permanece sin una determinación definitiva. Los cultivos continúan bajo análisis y, según lo expuesto por la representación legal de las familias, será necesario esperar los resultados para establecer si existe un agente infeccioso u otra circunstancia relacionada con los fallecimientos.

Paralelamente, la posible intervención de la Fiscalía General de la República abrirá una vía de investigación ministerial para determinar las circunstancias en que ocurrieron los hechos y establecer, con base en pruebas y testimonios, si existe alguna responsabilidad legal.