Una experiencia personal de afectación a la salud mental llevó a Karla Paola Pichardo Toledo a encontrar en el voluntariado una vía para reconstruirse y, posteriormente, convertir ese aprendizaje en una iniciativa de acompañamiento para otras personas. Egresada de la Licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), actualmente impulsa acciones para combatir el estigma en torno a la salud mental y fortalecer las redes de apoyo entre las juventudes.

Su historia comenzó en un momento de dificultad. Después de atravesar una afectación a su salud mental, Pichardo Toledo se acercó al voluntariado y encontró en la convivencia y el contacto con otras personas una forma de afrontar aquella etapa. Con el paso del tiempo, esa experiencia se transformó en una convicción: el acompañamiento y la solidaridad pueden convertirse en herramientas para quienes atraviesan situaciones similares.

“El voluntariado me salvó la vida”, expresó la egresada, al explicar que durante ese proceso identificó una problemática que afecta particularmente a las personas jóvenes: las dificultades para acceder a servicios profesionales de salud mental.

Desde su perspectiva, el acceso a terapia psicológica y atención psiquiátrica continúa siendo complicado para numerosos sectores de la población, ya sea por razones económicas o por la persistencia de prejuicios relacionados con estos servicios. Ante esta realidad, decidió pasar de la experiencia individual a la acción colectiva.

Así surgió CREA Salud Mental A.C., una organización integrada por estudiantes y egresados de la UAEMéx que trabaja en la construcción de redes de apoyo y en la sensibilización sobre la importancia de atender la salud mental.

La asociación desarrolla actividades de acompañamiento individual y colectivo, además de generar espacios públicos de conversación en los que las personas puedan expresar lo que viven, sentirse escuchadas y encontrar una primera forma de contención. Uno de los principales objetivos es contribuir a que hablar de salud mental deje de ser motivo de vergüenza o señalamiento.

Sin embargo, Pichardo Toledo subraya que el acompañamiento comunitario no pretende reemplazar la atención de especialistas. Por el contrario, una de las funciones de CREA Salud Mental A.C. consiste en servir como primer contacto y orientar a las personas hacia instituciones y profesionales especializados cuando requieren atención psicológica o psiquiátrica.

“Queremos eliminar el estigma que tenemos sobre la salud mental y decir: está bien si tomas terapia, está bien si tomas medicamentos, está bien si vas al psiquiatra; lo que no está bien es guardarlo y no hablar”, señaló.

La labor de la egresada universitaria no se limita a este ámbito. Su participación social también comprende iniciativas dirigidas a niñas y comunidades en situación de vulnerabilidad. A través de un programa de cumpleaños en una casa hogar, participa en actividades destinadas a celebrar a niñas y transmitirles un mensaje de reconocimiento y acompañamiento.

De igual manera, ha participado en visitas a comunidades para entregar ropa, juguetes y otros apoyos, actividades que forman parte de una visión de servicio basada en la participación directa y el contacto con las personas beneficiarias.

A estas experiencias se suma su participación en espacios de activismo por la igualdad de género. El acercamiento a estos movimientos le permitió conocer otras formas de organización y participación social, además de establecer vínculos con mujeres que se convirtieron en referentes y compañeras dentro de su proceso de formación.

En este recorrido, su formación universitaria también ha tenido un papel relevante. Desde las Ciencias Políticas y la Administración Pública, Pichardo Toledo encontró herramientas para comprender las dinámicas sociales y la importancia de la organización colectiva para atender problemáticas que trascienden las experiencias individuales.

El trabajo desarrollado a lo largo de este camino fue reconocido con el Premio Estatal de la Juventud 2026, en la modalidad Impacto Social Joven, otorgado por el Gobierno del Estado de México para distinguir la determinación, el esfuerzo, la constancia y la dedicación de jóvenes que contribuyen al desarrollo de sus comunidades.

Para Pichardo Toledo, el reconocimiento representa algo más que un logro individual. Lo interpreta como una oportunidad para fortalecer el trabajo de CREA Salud Mental A.C., ampliar sus redes y alcanzar a más personas.

“Tomo este premio, más que un reconocimiento personal, en un compromiso para seguir trabajando”, afirmó. A su juicio, las nuevas puertas que se abren a partir del reconocimiento pueden permitir que la asociación amplíe sus actividades y llegue a quienes necesitan acompañamiento.

La historia de Karla Paola Pichardo Toledo plantea así una mirada distinta sobre el dolor: no como una experiencia que deba ocultarse o idealizarse, sino como una realidad que puede abordarse mediante la búsqueda de ayuda, la empatía y la construcción de comunidad.

Su llamado está dirigido tanto a quienes atraviesan dificultades como a quienes tienen la posibilidad de acompañar a alguien más. Buscar ayuda, escuchar sin juzgar y orientar hacia atención especializada son, desde su experiencia, acciones que pueden marcar una diferencia.

“Hoy nos toca a todos hablar de este tema; nos toca quitar el estigma y contar nuestra historia para transformarla en propósito. No negar el dolor. No esconderlo. No romantizarlo, sino transformarlo en algo positivo”, concluyó.