La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció la mañana de este jueves la gravedad de la muerte de al menos ocho bebés recién nacidos en hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Durango y Jalisco, por lo que pidió investigar los casos y llegar hasta el fondo de lo ocurrido.
“Es algo grave, evidentemente. Se está apoyando a las familias y tiene que llegar la investigación a las últimas consecuencias», dijo al finalizar su conferencia de prensa matutina.
Los fallecimientos corresponden a al menos cinco recién nacidos que murieron en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General de Zona Número 1 del IMSS en Durango y a otros tres bebés atendidos en la UCIN del Hospital de Gineco-Obstetricia del Centro Médico Nacional de Occidente, en Guadalajara, Jalisco.
En Durango, los cinco recién nacidos murieron entre el 15 y el 19 de septiembre, motivo por el que el IMSS abrió una investigación clínica y epidemiológica para establecer las circunstancias particulares de cada caso y determinar si existía algún factor común entre los fallecimientos.
De acuerdo con los datos que se han dado a conocer, en al menos cuatro de los cinco bebés se identificó la presencia de la bacteria Klebsiella pneumoniae, pero las autoridades han señalado que este hallazgo no permite establecer por sí mismo una relación causal con las muertes.
El 21 de septiembre, la Coordinadora de Vigilancia Epidemiológica del IMSS, Adriana Toriz Saldaña, informó que autoridades sanitarias federales y estatales se encontraban trabajando en la investigación del caso. El IMSS señaló que se buscaba determinar las circunstancias particulares de cada fallecimiento y establecer si existía algún factor común.
En tanto, el 25 de septiembre, el director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, se reunió en Durango con padres y madres de los bebés fallecidos en la UCIN del Hospital General de Zona Número 1, en donde las familias exigieron una investigación a fondo sobre los decesos.
Diego Tovalín, uno de los padres, dijo en ese entonces que las exigencias de las familias no se limitaban a la presencia de una bacteria, sino a la atención que recibieron, y a las omisiones y errores que, según los familiares, se registraron durante la atención de sus hijos.
“Este movimiento no comenzó por la bacteria. Este movimiento comenzó por cómo fuimos tratados, todas las omisiones que se cometieron, los errores y los riesgos que se corren en el Instituto Mexicano del Seguro Social”, declaró.
A este caso se sumaron los fallecimientos de tres recién nacidos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital de Gineco-Obstetricia del Centro Médico Nacional de Occidente, en Guadalajara.
El 30 de septiembre, el IMSS y la Secretaría de Salud (SSa) anunciaron que la Fiscalía General de la República (FGR) investiga las muertes y que ambas instituciones proporcionarán la información que sea requerida.
En un comunicado, las dependencias precisaron que los casos están relacionados con infecciones por la bacteria Klebsiella pneumoniae y el hongo Candida albicans.
A su vez, las autoridades sanitarias aseguraron que los brotes identificados fueron notificados a las autoridades estatales y federales, y que se activaron los protocolos de vigilancia epidemiológica y control de infecciones.

