FRANCISCO RODRÍGUEZ

Acosada por el gobierno estadounidense que le exige limpiar la casa de narcopolíticos de Morena, no sin antes advertir que de no hacerlo desde Washington se adoptarán medidas drásticas… con un creciente rechazo popular a las políticas autoritarias con las que ella y su predecesor buscan implantar un autoritarismo guinda; sin equipo que verdaderamente la apoye… Claudia Sheinbaum ha iniciado su tercer año como inquilina de AMLO en Palacio Nacional, sin todavía poder asumir la Presidencia de la República.

Lo peor que se le avecina, empero, son las consecuencias de la deuda galopante que, más temprano que tarde, la obligará a despojar a más trabajadores de sus pensiones, toda vez que su gabinete económico la ha llevado a caer en la trampa de los cupones bancarios.

Efectivamente, el panorama económico e institucional de México atraviesa por una de sus coyunturas más críticas en las últimas décadas.

Bajo una narrativa política sustentada en visiones ideológicas radicales y dogmáticas, el gobiernito del “segundo piso” del régimen de Cuarta… parece encaminado a tomar decisiones financieras de alto riesgo que podrían comprometer gravemente la estabilidad del país, asustar de manera definitiva al capital privado y dinamitar la confianza de los inversionistas internacionales.

Uno de los movimientos más preocupantes en el horizonte inmediato es la intencionalidad del Estado de echar mano de los fondos de pensiones para destinarlos a instrumentos de deuda pública a largo plazo.

Bajo el argumento de que el sector empresarial «no invierte lo suficiente en México», el gobiernito alista un golpe coordinado contra la iniciativa privada, buscando justificar la intervención estatal en el ahorro de los trabajadores.

Esta retórica busca culpar a los empresarios de la desaceleración de la inversión fija bruta, ignorando que la falta de certeza jurídica, el deterioro de las reglas del juego y el acoso regulatorio son las verdaderas causas que inhiben la llegada de nuevos proyectos productivos.

México se aleja aceleradamente de la certidumbre, reduciendo al mínimo la atracción de capital extranjero directo.

Sombra del downgrade institucional

Las finanzas públicas muestran signos inequívocos de agotamiento. La deuda del gobierno continúa creciendo a un ritmo desmedido y galopante para financiar el déficit público y sostener compromisos de gasto corriente no productivo.

De no corregirse el rumbo, la trayectoria mexicana amenaza con replicar el escenario histórico de países como Brasil, donde la degradación de la calificación crediticia condujo al eventual deterioro del grado de inversión.

La pérdida de esta categoría por parte de las agencias calificadoras internacionales desencadenaría una salida masiva de capitales de portafolio y encarecería severamente el financiamiento tanto para el sector público como para el privado, consolidando un entorno de estancamiento económico crónico.

Impacto de la capitalización de cupones

El trasfondo de la deuda soberana revela, además, dinámicas distorsionadas en el sector bancario.

Un análisis detallado de la composición de los fondos de inversión mayoristas de instituciones como BBVA demuestra una alta concentración en instrumentos y papeles emitidos por el gobierno federal.

El esquema financiero actual ofrece una rentabilidad atractiva para los grandes tenedores institucionales:

Mire usted:

Bonos a 5 años: Ofrecen cupones fijos cercanos al 7.75%.

Bonos a 10 años: Mantienen tasas de cupón cercanas al 8.00%.

El verdadero efecto expansivo sobre el rendimiento real —y a su vez sobre el costo para las arcas públicas— se genera mediante la capitalización trimestral de estos cupones.

En una inversión base de un millón de pesos, por ejemplo, cuando la autoridad paga un cupón del 8% nominal distribuido cada tres meses, el efecto de reinvertir el flujo trimestralmente incrementa sensiblemente la tasa efectiva anualizada respecto a la nominal inicial.

Así, mientras el gobiernito compensa a los intermediarios bancarios con tasas efectivas elevadas, la banca comercial traslada al público inversionista de menudeo un rendimiento sensiblemente inferior.

Este diferencial abrumador genera un negocio sumamente lucrativo para las instituciones financieras, pero traslada una pesada carga financiera al erario.

Círculo vicioso: inflación y desconfianza

La necesidad constante de emitir deuda y sostener rendimientos elevados para colocar papel gubernamental alimenta una espiral de inflación continua.

Al elevar el costo del dinero y distorsionar los flujos de inversión privada, la política económica actual restringe el crecimiento de la oferta productiva mientras expande la base monetaria ligada a los compromisos de deuda.

México enfrenta el riesgo real de un descarrilamiento macroeconómico si prevalece el dogma ideológico sobre la prudencia fiscal y el respeto al ahorro de los trabajadores.

Revertir la desconfianza del capital requerirá un viraje urgente hacia la certidumbre jurídica, el fortalecimiento de la inversión privada y la disciplina en las cuentas públicas antes de que la pérdida del grado de inversión sea irreversible.

Nadie, entonces, quisiera estar en los zapatos que AMLO le calzó a Claudia Sheinbaum… ¡y que le quedan forzados!

¿Usted sí?

Indicios

BBVA Research, el área de investigación del banco más grande del sistema financiero mexicano sugirió que sea en 2028, una vez que hayan pasado las elecciones intermedias, cuando el gobierno de Claudia Sheinbaum tendría que poner sobre la mesa una reforma fiscal. “Sabemos que no va a ocurrir el año que viene porque ya se perdieron el paquete fiscal. Entonces, nosotros creemos que pues transcurridas las elecciones intermedias sería ideal que ya se planteara esta reforma”, expuso Carlos Serrano, su economista jefe. * * * Por hoy es todo. Agradezco su lectura a este Índice Político y, como siempre, le deseo ¡buenas gracias y muchos, muchos días!