Toluca, Estado de México.— Pequeñas aves elaboradas con materiales reciclados emprenderán, de manera simbólica, un vuelo desde las aulas de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) hasta Lima, Perú, para llevar un mensaje sobre la memoria de las ciudades, el cuidado ambiental y la necesidad de recuperar los vínculos entre las personas y los espacios que habitan.
Se trata de “Aves de Memoria”, una propuesta artística y participativa creada por Karla Victoria Rincón Peña, Diana Patricia Mendoza Gómez y Jennifer Arellano Bañuelos, estudiantes del Doctorado en Urbanismo de la UAEMéx, quienes representarán a la institución en el Festival Internacional de Intervenciones Urbanas (FIIU), que se desarrollará del 21 al 24 de octubre en la capital peruana.
La iniciativa parte de una idea sencilla, pero cargada de significado: construir aves de papel con materiales reciclados y colocar en ellas mensajes de afecto, buenos deseos y reflexiones dirigidas a la ciudad. Después, las piezas salen de los espacios donde fueron creadas para instalarse en distintos lugares públicos, donde pueden ser encontradas por otras personas.
De esta manera, cada ave funciona como una especie de mensaje anónimo que conecta a quien la elaboró con quien posteriormente la descubre. El objetivo no es únicamente intervenir físicamente un espacio, sino provocar una pausa en la rutina y estimular una mirada diferente hacia el entorno.
Karla Victoria Rincón Peña explicó que el proyecto nació de la inquietud por encontrar nuevas formas de generar conexiones entre las personas y los lugares que habitan. Desde esta perspectiva, las aves permiten recuperar recuerdos relacionados con espacios, paisajes y elementos naturales que han desaparecido o se han transformado como consecuencia del crecimiento de las ciudades.
La propuesta encuentra una de sus principales inspiraciones en el libro Niñapájaroglaciar, de Mariana Matija, una obra que reflexiona sobre los paisajes y las relaciones que las personas construyen con su entorno. A partir de esta referencia, las universitarias plantean una intervención que combina creatividad, participación ciudadana y reflexión sobre el territorio.
Pero “Aves de Memoria” también dirige la mirada hacia la biodiversidad. Diana Patricia Mendoza Gómez destacó que uno de los propósitos consiste en cuestionar la relación cotidiana que las personas mantienen con la ciudad y preguntarse qué responsabilidad tienen en el cuidado de los espacios urbanos.
En particular, el proyecto pone atención en las aves que forman parte de los ecosistemas urbanos. Algunas especies han disminuido o desaparecido de determinados entornos debido a las transformaciones provocadas por el crecimiento urbano, una situación que, para las creadoras, también forma parte de la memoria que debe recuperarse.
Así, la intervención plantea que recordar una ciudad no significa únicamente conservar edificios, calles o monumentos. También implica reconocer los sonidos, paisajes, especies y elementos naturales que han acompañado la vida de sus habitantes.
Del aula al espacio público
La elaboración de las aves se realiza con materiales sencillos: tubos de cartón de papel higiénico, pegamento, plumones, colores y gises. Lejos de requerir recursos sofisticados, el proyecto apuesta por demostrar que la creatividad puede convertir objetos cotidianos y considerados desechables en vehículos para generar conversaciones sobre el territorio.
Con ese propósito, las estudiantes han desarrollado talleres en la Facultad de Planeación Urbana y Regional de la UAEMéx, en los que participan jóvenes de distintos semestres. Cada participante interviene las figuras desde su propia perspectiva, aportando colores, formas, mensajes e ideas.
Jennifer Arellano Bañuelos explicó que esta experiencia también permite que las personas se apropien del proyecto y se conviertan en parte activa de la intervención. El proceso creativo, en este sentido, es tan importante como el resultado final.
La dinámica se trasladará ahora a Lima. Durante el FIIU, las universitarias instalarán desde el primer día un espacio itinerante con materiales previamente preparados para que las y los asistentes puedan intervenir sus propias figuras y sumarse a la experiencia.
La participación permitirá que “Aves de Memoria” deje de ser una propuesta circunscrita al contexto universitario mexiquense y dialogue con personas de otros lugares y realidades urbanas.
Para las tres estudiantes, acudir al festival representa también una oportunidad de intercambio académico y cultural. Además de compartir su experiencia, esperan conocer otras formas de construir memoria colectiva y distintas maneras de relacionarse con las ciudades y su biodiversidad.
Urbanismo con participación y conciencia ambiental
La propuesta refleja una visión del urbanismo que rebasa la planeación física de las ciudades. Desde su formación doctoral, las universitarias buscan que los conocimientos adquiridos en las aulas puedan trasladarse a la sociedad y contribuir a transformar los espacios públicos en escenarios de encuentro, participación y reflexión.
En ese sentido, las pequeñas aves de cartón se convierten en una herramienta para hablar de asuntos más amplios: la transformación del territorio, la pérdida de biodiversidad, la memoria colectiva y la responsabilidad compartida sobre los lugares que las personas habitan.
El proyecto también plantea una interrogante sobre la velocidad con la que transcurre la vida urbana. Frente a calles recorridas diariamente sin detenerse a observarlas, una pequeña figura de papel puede convertirse en un llamado de atención: mirar, recordar y reconocer aquello que forma parte del entorno.
“Aves de Memoria” llegará así al festival limeño como una propuesta surgida desde la academia, pero construida desde la participación y la sensibilidad hacia el territorio. Sus creadoras confían en que cada pieza pueda generar un encuentro inesperado y, con él, una reflexión sobre la ciudad.
Más que aves de papel, la iniciativa propone sembrar recuerdos en el espacio público. Cada figura representa una oportunidad para detenerse, observar y pensar en aquello que permanece, en lo que se ha perdido y en lo que todavía puede protegerse.
Con materiales reciclados, creatividad y participación colectiva, las estudiantes de la UAEMéx llevarán a Perú una propuesta que busca demostrar que intervenir una ciudad también puede significar cuidarla, recordarla y volver a mirarla con otros ojos.

