Ante el Pleno del Senado de la República, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, defendió la situación de las finanzas públicas del país y aseguró que la deuda mantiene un nivel sostenible en el mediano plazo, en un contexto que, sostuvo, combina crecimiento económico, fortalecimiento de los ingresos y una estrategia para reducir los riesgos financieros.

La comparecencia se realizó este 6 de octubre, como parte del análisis del Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. El encuentro se desarrolló bajo el principio de corresponsabilidad entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, de acuerdo con lo señalado al inicio de la sesión por el presidente de la Mesa Directiva del Senado, Higinio Martínez Miranda.

Durante su intervención inicial, Amador Zamora afirmó que la composición de la deuda constituye uno de los elementos que permiten mantener controlada la exposición de las finanzas nacionales frente a posibles movimientos de los mercados. Explicó que 79 por ciento de la deuda estará denominada en moneda nacional, a tasa fija y de largo plazo, con lo que se busca reducir la vulnerabilidad ante variaciones en las tasas de interés y el tipo de cambio.

El funcionario estimó que la deuda pública se ubicaría en 55 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), nivel que calificó como sostenible en el mediano plazo y que, según su exposición, se encuentra por debajo de los niveles observados en otras economías emergentes de América Latina.

Amador Zamora puntualizó que la evolución de la deuda no depende únicamente del balance fiscal. También intervienen factores como el crecimiento económico, las tasas de interés, el tipo de cambio y la propia composición de los pasivos. Bajo ese escenario, sostuvo que el dinamismo de la economía mexicana permite al gobierno avanzar en la consolidación de las finanzas públicas.

La perspectiva oficial contempla, además, un crecimiento de la economía mexicana de entre 1.5 y 2.5 por ciento en 2027. El secretario planteó que crecimiento económico y bienestar no son objetivos incompatibles, al considerar que la expansión económica cobra relevancia cuando se traduce en mayores ingresos y oportunidades para las familias y los trabajadores.

Inflación, consumo e ingresos

En materia de inflación, el titular de Hacienda destacó las medidas aplicadas por el gobierno para respaldar el poder adquisitivo de los hogares y fortalecer la demanda interna. Entre ellas mencionó el Paquete Contra la Inflación y la Carestía, el acuerdo con el sector gasolinero y los estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).

De acuerdo con Amador Zamora, estos mecanismos contribuyeron a contener el incremento de los precios de los combustibles. Aseguró que, sin el estímulo al IEPS aplicado a las gasolinas, la inflación más reciente habría superado el cuatro por ciento, en lugar del 3.4 por ciento reportado.

La estrategia de ingresos también ocupa un lugar central en la ruta planteada por Hacienda. El secretario señaló que el gobierno ha buscado aumentar la recaudación mediante una mayor eficiencia administrativa y mejores mecanismos de cumplimiento fiscal, sin recurrir a un incremento generalizado de impuestos.

Para el cierre de 2026, estimó que los ingresos tributarios alcanzarán 15.4 por ciento del PIB, lo que representaría un aumento de 0.7 puntos porcentuales respecto del nivel registrado al inicio de la administración. En términos nominales, agregó, el incremento equivaldría a 776 mil millones de pesos en dos años.

El fortalecimiento de la recaudación, según la proyección presentada ante los senadores, permitiría que en 2027 los ingresos totales lleguen a 9.2 billones de pesos, con un crecimiento real de 5.9 por ciento frente a 2026. Con ello, alcanzarían un máximo histórico equivalente a 15.9 por ciento del PIB.

Inversión y exportaciones, otros pilares

El secretario también puso énfasis en el comportamiento de la inversión extranjera directa, al señalar que ésta alcanzó un nivel récord cercano a 35 mil millones de dólares. Para Hacienda, el indicador refleja la confianza de inversionistas que destinan capital de largo plazo a México.

En el sector externo, Amador Zamora destacó el desempeño de las exportaciones, que, según expuso, acumularon un crecimiento de 28 por ciento a julio, el mayor registrado desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Esta evolución forma parte de la estrategia denominada Plan México, con la que el gobierno pretende elevar el contenido nacional de las exportaciones, profundizar las cadenas productivas y generar economías de escala que permitan atraer inversión, crear empleos y sostener el crecimiento.

El funcionario también señaló que los requerimientos financieros del sector público se reducirán en 1.7 puntos porcentuales del PIB al cierre de 2026 respecto de 2024, cifra que presentó como una reducción histórica en un contexto de estabilidad.

Pemex y consolidación fiscal

Otro de los temas abordados fue la situación financiera de Petróleos Mexicanos. Amador Zamora aseguró que las medidas implementadas durante los primeros dos años de la administración han permitido reducir la deuda de la empresa productiva del Estado a su nivel más bajo desde 2014.

La comparecencia ocurre en un contexto en el que la sostenibilidad de la deuda constituye uno de los principales puntos de discusión en torno a la política económica. Durante la sesión, legisladores de oposición cuestionaron las perspectivas de crecimiento, el nivel de endeudamiento y la estrategia para reducir el déficit.

Frente a estos cuestionamientos, el discurso del secretario se concentró en la composición de la deuda, el crecimiento económico y el fortalecimiento de los ingresos como elementos para sostener las finanzas públicas.

La apuesta de Hacienda para los próximos meses, de acuerdo con lo expuesto ante el Senado, consiste en combinar una mayor recaudación con la reducción de los requerimientos financieros del sector público y el impulso a la actividad productiva.

Con las cifras presentadas, el gobierno federal busca mostrar una ruta de consolidación fiscal en la que el crecimiento económico, la inversión, las exportaciones y una mayor eficiencia recaudatoria permitan reducir gradualmente las presiones sobre las finanzas públicas sin recurrir, por ahora, a una reforma fiscal o a nuevos impuestos.

El debate en el Senado, sin embargo, dejó planteadas distintas lecturas sobre la trayectoria de la deuda y las perspectivas económicas. Mientras Hacienda sostiene que los niveles actuales son sostenibles y que la economía cuenta con condiciones para continuar avanzando, legisladores de oposición han advertido sobre los riesgos asociados al endeudamiento y han cuestionado los supuestos de crecimiento incluidos en las proyecciones oficiales.