Moana, una delfín nariz de botella (Tursiops truncatus) de aproximadamente ocho años de edad, murió el pasado jueves 1 de octubre alrededor de las 8:40 horas en el Delfinario Sonora, ubicado en el municipio de Guaymas.

De acuerdo con los primeros reportes, Moana era hija de los delfines Mauricio y Tana y había nacido y permanecido en el centro de conservación. La especie nariz de botella es una de las más conocidas por la característica curvatura de la comisura de su boca, que le da la apariencia de una permanente “sonrisa”.

La muerte del ejemplar juvenil generó preocupación entre organizaciones defensoras de los animales, debido a los antecedentes de otros decesos registrados en el recinto. El caso ya es investigado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

El organismo informó que realizó una visita de verificación al Delfinario Sonora los días 5 y 6 de octubre, con el objetivo de solicitar documentación que permita esclarecer las circunstancias en las que ocurrió la muerte de Moana.

Entre la información requerida se encuentran los resultados de la necropsia practicada al ejemplar, así como estudios complementarios de laboratorio y las bitácoras de trabajo, alimentación, comportamiento, atención veterinaria y calidad del agua correspondientes a los últimos 135 días.

Profepa también difundió fotografías de las labores de inspección realizadas en las instalaciones, administradas por la Comisión de Ecología y Desarrollo Sustentable del Estado de Sonora (CEDES), y señaló que dará a conocer oportunamente los resultados de la investigación. Hasta ahora, sin embargo, no se ha establecido una fecha para presentar dicha información.

Un día después de la muerte de Moana, el Delfinario Sonora informó a través de sus redes sociales que permanecería cerrado durante el fin de semana debido a trabajos de mantenimiento y adecuación de sus instalaciones.

“Agradecemos su comprensión y ofrecemos una disculpa por las molestias que esto pudiera ocasionar”, señaló el recinto.

Hasta el momento, el CEDES no ha informado públicamente qué ocurrió con Moana ni cuál es el estado de salud del resto de los ejemplares que permanecen en cautiverio.

El Delfinario Sonora fue inaugurado el 11 de octubre de 2006 con el objetivo de brindar terapias asistidas con delfines a niñas y niños con discapacidad. Durante los fines de semana también se realizaban recorridos educativos e interacciones con los ejemplares para el público en general.

En medio de la investigación, organizaciones agrupadas en la Coalición Animalista del Estado de Sonora señalaron que desde la apertura del recinto se han registrado las muertes de otros ocho delfines: Gabriel, Gabuto, Lewis, Chirris, Ninfa, Europa, Ariadna y Rishio.

Las organizaciones exigieron que se esclarezcan tanto la muerte de Moana como los casos anteriores y que se hagan públicos los expedientes relacionados con cada uno de los ejemplares.

“La muerte de Moana se suma a los antecedentes de otros ocho animales fallecidos en este lugar. Exigimos esclarecer cada muerte, hacer públicos los expedientes y determinar las responsabilidades correspondientes”, señalaron.

Asimismo, informaron que ya fueron presentadas denuncias ante la Profepa y la Fiscalía General de la República, con el acompañamiento de la organización Empty the Tanks.

Mientras continúan las investigaciones, las organizaciones animalistas también han llamado a revisar las condiciones en las que viven los delfines que permanecen en el recinto y a determinar si existen responsabilidades administrativas, ambientales o de otra índole relacionadas con los decesos registrados a lo largo de los años.