La ciencia, la innovación tecnológica y la formación de profesionales especializados se consolidan como ejes de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) para contribuir a la transformación del campo y responder a los desafíos que enfrenta el sector agroalimentario. En el marco del 53 aniversario de la Facultad de Ciencias Agrícolas, autoridades universitarias destacaron la importancia de vincular el conocimiento generado en las aulas y los laboratorios con las necesidades de las personas productoras.
La ceremonia conmemorativa reunió a autoridades universitarias, representantes del sector público, docentes, estudiantes, egresadas y egresados, así como integrantes del ámbito productivo, quienes coincidieron en la importancia de fortalecer la relación entre la investigación académica y las actividades agrícolas.
Durante el encuentro, el secretario de Gobernanza Universitaria, Jorge Alejandro Vásquez Caicedo, destacó que los 53 años de trayectoria de la Facultad de Ciencias Agrícolas representan el trabajo de generaciones de estudiantes, docentes, investigadores y trabajadores que han contribuido a consolidar una institución comprometida con las necesidades de la sociedad.
Señaló que los programas educativos de Ingeniería Agroindustrial, Ingeniería Agronómica en Floricultura e Ingeniería Agronómica Fitotecnista articulan la ciencia, la investigación, la innovación y la tecnología con la responsabilidad de preservar los recursos naturales y promover mejores condiciones de vida para las comunidades.
En este sentido, subrayó que la preparación de profesionistas debe responder tanto a las exigencias técnicas de la producción agrícola como a los desafíos sociales y ambientales que enfrenta el campo. La incorporación de nuevas herramientas científicas, explicó, representa una oportunidad para ampliar las capacidades de intervención de la universidad y fortalecer su contribución al desarrollo regional.
Investigación e inteligencia artificial al servicio del campo
Entre las estrategias universitarias presentadas durante la conmemoración destacó el modelo de articulación social y universitaria, cuyo propósito es vincular las capacidades académicas de la UAEMéx con instituciones públicas y distintos actores sociales, a fin de ampliar el alcance del conocimiento y favorecer su aplicación en problemas concretos.
Como ejemplo de esta labor se mencionó el Atlas Universitario de Estudios sobre Productos del Campo, iniciativa que concentra información, investigaciones y capacidades académicas relacionadas con temas estratégicos para el desarrollo agrícola.
Esta herramienta busca reunir conocimientos que pueden contribuir a comprender mejor las condiciones del sector y facilitar la vinculación entre la investigación universitaria y las necesidades de la actividad productiva. Su importancia radica en reconocer que la atención de los desafíos agrícolas requiere información especializada, colaboración institucional y soluciones adaptadas a cada contexto.
Otro de los proyectos destacados fue el desarrollo del gemelo digital de la plataforma de maíz, una iniciativa que integra el conocimiento especializado de la Facultad de Ciencias Agrícolas sobre este cultivo con herramientas de inteligencia artificial y la participación de otras áreas universitarias.
La incorporación de estas tecnologías abre posibilidades para fortalecer el análisis de información agrícola y explorar nuevas formas de aprovechar el conocimiento científico. No obstante, su utilidad depende de que las herramientas digitales se desarrollen y apliquen considerando las condiciones reales de las comunidades productoras, así como la experiencia acumulada por quienes trabajan directamente la tierra.
De esta manera, la UAEMéx busca impulsar una investigación interdisciplinaria en la que converjan conocimientos agronómicos, innovación tecnológica y colaboración social, con el objetivo de contribuir a la productividad y al desarrollo del sector agroalimentario.
Formación profesional con responsabilidad social
Por su parte, el director de la Facultad de Ciencias Agrícolas, José Francisco Ramírez Dávila, enfatizó que los problemas que enfrenta el campo no se limitan a los procesos de cultivo, sino que repercuten directamente en la economía, la vida cotidiana y el futuro de las familias y comunidades rurales.
Ante esta realidad, consideró fundamental que la formación profesional mantenga una relación estrecha con las necesidades de las personas productoras y que los conocimientos adquiridos durante la preparación académica se traduzcan en propuestas útiles para atender los retos de cada territorio.
El director señaló que uno de los principales desafíos consiste en preparar profesionistas capaces de aprovechar las nuevas herramientas tecnológicas con criterio, identificar sus alcances y adaptarlas a las condiciones específicas en las que se desarrolla la actividad agrícola.
Esta perspectiva implica reconocer que la innovación no sustituye la experiencia de las personas productoras, sino que puede complementarla mediante el intercambio de conocimientos, la investigación aplicada y la construcción conjunta de alternativas.
Asimismo, convocó a estudiantes y egresados a ejercer su profesión con responsabilidad, compromiso y conciencia social, al recordar que detrás de cada problema agrícola existe el esfuerzo de una familia y, en numerosos casos, el sustento y el futuro de quienes dependen de la producción del campo.
El planteamiento coloca a la formación universitaria frente a una doble responsabilidad: preparar especialistas con conocimientos científicos y tecnológicos actualizados, y fomentar una visión humana que permita comprender las condiciones económicas y sociales de las comunidades donde desarrollarán su labor.
Vinculación institucional para fortalecer la productividad
En su participación, Héctor Moreno Pérez, encargado del despacho de la Oficina de Representación de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) en el Estado de México, reconoció la contribución de la Facultad de Ciencias Agrícolas a la formación de profesionales que participan en el impulso de la productividad, la mejora de la calidad de los cultivos y el fortalecimiento de la seguridad alimentaria.
También exhortó a las nuevas generaciones a trasladar al campo los conocimientos adquiridos en las aulas y mantener una relación permanente con las personas productoras para conocer sus necesidades y contribuir a su atención.
La colaboración entre las instituciones educativas y las instancias del sector público constituye una vía para acercar la investigación a los espacios de producción. Este vínculo permite identificar problemáticas, compartir conocimientos y promover alternativas que respondan a las condiciones particulares de la actividad agrícola en el Estado de México.
En este contexto, la preparación de especialistas capaces de combinar conocimientos técnicos con habilidades de análisis, innovación y comunicación con las comunidades representa un componente relevante para atender los retos del sector agroalimentario.
Reconocen trayectoria académica y promueven el emprendimiento
Como parte de la ceremonia por el 53 aniversario, se entregó un reconocimiento al profesor Tomás Héctor Norman Mondragón por sus 48 años de servicio a la educación, trayectoria que representa una muestra de continuidad, compromiso y vocación universitaria.
En el acto también participó Brenda Alcántara Monroy, consejera universitaria, y se contó con la presencia de egresadas y egresados, exdirectores, representantes de instituciones públicas y personas vinculadas con el sector productivo.
Las actividades conmemorativas incluyeron el Agromercadito Emprendedor y la Expo Agrícola, espacios destinados a mostrar iniciativas y fortalecer los vínculos entre la comunidad universitaria y los distintos participantes de la cadena agroalimentaria.
Ambas actividades permitieron dar visibilidad a propuestas relacionadas con el ámbito agrícola y generar espacios de encuentro entre quienes participan en la formación académica, el emprendimiento y la producción.
La celebración de la Facultad de Ciencias Agrícolas no solo recordó más de cinco décadas de trayectoria educativa, sino que también puso de relieve los desafíos que enfrenta la formación de especialistas en un sector donde convergen las necesidades de producción, la preservación de los recursos naturales, la innovación y la seguridad alimentaria.
Con proyectos como el Atlas Universitario de Estudios sobre Productos del Campo y el gemelo digital de la plataforma de maíz, la UAEMéx plantea una ruta de trabajo que busca conectar la investigación científica con las necesidades del territorio. El desafío será fortalecer esa vinculación para que el conocimiento universitario se traduzca en soluciones pertinentes y accesibles para las personas productoras.

