La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, expresó su preocupación por el crecimiento de la deuda pública de México y advirtió que el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2027 deberá garantizar que los recursos públicos se destinen a inversiones productivas, infraestructura, seguridad y servicios de salud, en lugar de comprometer las finanzas nacionales sin beneficios tangibles para la población.

Durante una entrevista con el periodista Juan Becerra Acosta, la legisladora panista explicó que la Cámara de Diputados aprobó la Ley de Ingresos de la Federación para 2027 con 340 votos a favor y 109 en contra, en una votación en la que Morena, Partido Verde y Partido del Trabajo respaldaron el dictamen, mientras que los partidos de oposición manifestaron su rechazo.

López Rabadán señaló que uno de los principales motivos de inconformidad fue el nivel de endeudamiento contemplado para el próximo ejercicio fiscal, que, de acuerdo con las cifras expuestas durante la entrevista, asciende a 1.7 billones de pesos, mientras que el costo financiero de la deuda se aproximaría a 1.6 billones de pesos.

La diputada sostuvo que el crecimiento de las obligaciones financieras del país representa un desafío para las próximas generaciones, particularmente si los recursos obtenidos mediante financiamiento no se traducen en obras públicas, mejores servicios y oportunidades de desarrollo económico.

Para ilustrar su preocupación, presentó una gráfica con la que aseguró que México acumuló una deuda de aproximadamente 10.5 billones de pesos durante casi dos siglos, mientras que en los últimos ocho años el monto habría aumentado hasta alcanzar los 21.6 billones.

“En los últimos ocho años hemos duplicado esa deuda. Pasamos de 10.5 billones de pesos a 21.6 billones de pesos”, afirmó.

La legisladora también señaló que, bajo ese cálculo, la deuda pública representaría una carga equivalente a 165 mil 532 pesos por habitante, considerando una población aproximada de 134 millones de mexicanos.

Al abordar el destino de los recursos, López Rabadán coincidió con Juan Becerra Acosta en que el endeudamiento puede justificarse cuando se utiliza para financiar infraestructura que genere beneficios económicos y sociales a largo plazo.

Explicó que las inversiones en carreteras, equipamiento, servicios públicos y proyectos estratégicos pueden facilitar la actividad empresarial, atraer capital privado, generar empleos y fortalecer el crecimiento económico.

Sin embargo, advirtió que la oposición mantiene reservas sobre la capacidad del Gobierno Federal para garantizar que los recursos obtenidos mediante deuda se destinen efectivamente a ese tipo de inversiones.

Como parte de sus argumentos, comparó el incremento del endeudamiento durante distintas administraciones federales. Según las cifras que presentó, en los primeros tres años del gobierno de Vicente Fox la deuda aumentó 0.6 billones de pesos, mientras que durante el mismo periodo de Felipe Calderón el incremento fue de 1.2 billones.

En contraste, atribuyó a la administración de Claudia Sheinbaum un aumento de 4.2 billones de pesos, conforme a la comparación expuesta en su intervención.

Estas cifras corresponden a los cálculos presentados por la legisladora y requieren considerar las diferencias entre periodos, indicadores y metodologías para establecer comparaciones homogéneas del endeudamiento público.

López Rabadán insistió en que el debate no debe limitarse a cuánto dinero obtiene el Gobierno Federal, sino a la forma en que esos recursos se utilizan y a los resultados que producen para las familias mexicanas.

En materia de salud, reconoció las demandas laborales de médicos, enfermeras, camilleros y personal administrativo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), quienes han solicitado mejores condiciones de trabajo y atención a sus necesidades.

La presidenta de la Cámara de Diputados destacó la importancia de que las autoridades del IMSS y las representaciones sindicales mantengan el diálogo para alcanzar acuerdos que permitan atender las exigencias de los trabajadores sin afectar la prestación de los servicios médicos.

“Mi reconocimiento absoluto a los trabajadores del IMSS. Para los doctores, las enfermeras, los camilleros, los administrativos, todos tienen que trabajar incansablemente para salvar la vida de los mexicanos”, expresó.

Asimismo, consideró legítimo que el personal de salud defienda sus derechos laborales y manifestó su expectativa de que las negociaciones permitan alcanzar soluciones viables.

Respecto del proceso legislativo, explicó que la aprobación de la Ley de Ingresos constituye la primera etapa de la definición de las finanzas públicas federales para 2027.

Precisó que el documento deberá ser revisado por el Senado de la República y que posteriormente corresponderá a la Cámara de Diputados analizar y aprobar el Presupuesto de Egresos, facultad exclusiva de esta última.

La legisladora indicó que la discusión presupuestal será determinante para establecer cuánto dinero se destinará a hospitales, seguridad pública, carreteras, infraestructura y demás programas gubernamentales.

También destacó que el debate involucra recursos superiores a los 10 billones de pesos, por lo que consideró indispensable revisar cuidadosamente las prioridades del gasto público y sus efectos en la economía nacional.

López Rabadán sostuvo que la responsabilidad del Congreso consiste en garantizar que los recursos aportados por los contribuyentes se traduzcan en mejores condiciones de vida, oportunidades de desarrollo y servicios públicos eficientes.

Finalmente, anticipó que dará seguimiento al proceso legislativo para conocer el destino de los recursos contemplados para 2027 y evaluar si las asignaciones presupuestales responden a las principales necesidades de la población.

“Ojalá podamos encontrar un punto en donde los mexicanos tengan salud, seguridad, evidentemente un sistema de carreteras que funcione, la posibilidad de ser prósperos y de generar mejores condiciones para sí y para sus familias”, concluyó.

La discusión de la Ley de Ingresos y del próximo Presupuesto de Egresos colocará nuevamente en el centro del debate legislativo el equilibrio entre endeudamiento, inversión pública y sostenibilidad financiera, así como la obligación de asegurar que el gasto federal produzca resultados concretos para los mexicanos.