El coordinador del PRI en el Senado de la República, Manuel Añorve Baños, planteó la necesidad de regular el uso de teléfonos celulares en las escuelas, con el propósito de evitar distracciones durante las clases, fortalecer la atención de los estudiantes y recuperar la convivencia entre compañeros como parte fundamental del proceso educativo.

A través de un mensaje publicado en su cuenta de X, el legislador priista destacó la importancia de que niñas, niños y adolescentes desarrollen sus actividades escolares en un ambiente que favorezca la concentración, la participación y la interacción directa con sus maestros y compañeros.

“¡Como lo hicimos tú y yo! Aprender poniendo atención, levantando la mano y conviviendo con los compañeros”, expresó Añorve Baños, al recordar prácticas tradicionales de enseñanza que, desde su perspectiva, deben mantenerse como elementos esenciales de la formación académica.

El senador sostuvo que los dispositivos móviles pueden representar una herramienta útil para acceder a información y contenidos educativos, pero consideró necesario establecer reglas que permitan distinguir su utilización con fines académicos de aquellas actividades que interfieren con el aprendizaje.

“Por eso queremos regular el uso de los celulares en las escuelas, para que sean una herramienta y no una distracción”, puntualizó.

La propuesta abre la discusión sobre el papel de la tecnología en las aulas y la necesidad de encontrar un equilibrio entre sus beneficios educativos y los riesgos asociados con su utilización constante durante la jornada escolar.

Entre los aspectos que plantea este debate se encuentran las interrupciones provocadas por notificaciones, redes sociales, videojuegos y aplicaciones de entretenimiento, así como sus posibles efectos en la concentración, la participación en clase y la convivencia entre estudiantes.

La regulación también plantea el reto de preservar las ventajas de las herramientas digitales para la investigación, la consulta de materiales académicos y el desarrollo de habilidades tecnológicas, sin que su presencia sustituya la interacción personal ni las actividades dirigidas por los docentes.

En este contexto, una eventual regulación tendría que definir las condiciones en las que podrían utilizarse los dispositivos, las excepciones por necesidades educativas o de salud y los mecanismos para que las escuelas apliquen las disposiciones sin afectar el acceso a recursos tecnológicos.

El planteamiento de Añorve se inscribe en una discusión educativa más amplia sobre cómo incorporar responsablemente la tecnología en los centros escolares, fortalecer los hábitos de estudio y promover espacios de convivencia que favorezcan el desarrollo integral de los alumnos.

Aunque en su publicación el coordinador priista no precisó los alcances de una iniciativa legislativa ni las restricciones específicas que buscaría establecer, dejó clara su postura a favor de regular el uso de celulares durante las actividades escolares.

Con este pronunciamiento, Manuel Añorve busca colocar en la agenda educativa la necesidad de que los teléfonos móviles funcionen como instrumentos de apoyo al conocimiento y no como elementos que desvíen la atención de niñas, niños y adolescentes de sus responsabilidades académicas.