La senadora Maki Esther Ortiz Domínguez, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), presentó una iniciativa para obligar a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y sus empresas filiales a implementar una política integral de gestión de residuos, orientada a prevenir la contaminación, recuperar materiales aprovechables y reducir progresivamente los desechos destinados a disposición final.
La legisladora explicó que su propuesta contempla reformar la Ley de la Empresa Pública del Estado, Comisión Federal de Electricidad, para incorporar criterios de economía circular dentro de la gobernanza empresarial de la compañía y establecer responsabilidades concretas en materia de sostenibilidad ambiental.
La iniciativa plantea que la CFE gestione integralmente los residuos que genere, mediante mecanismos de prevención, identificación, clasificación, separación, recuperación y aprovechamiento de materiales, además de garantizar la trazabilidad de su manejo.
Ortiz Domínguez destacó que el objetivo es transformar la manera en que la empresa productora de electricidad administra sus recursos, bajo el principio de que los residuos no necesariamente representan materiales sin utilidad, pues algunos conservan propiedades que permiten reincorporarlos a procesos industriales o sustituir materias primas.
En ese sentido, sostuvo que el aprovechamiento deberá realizarse siempre que resulte ambientalmente adecuado, técnicamente factible, económicamente viable y jurídicamente permitido.
La senadora señaló que su propuesta busca armonizar la legislación de la CFE con los principios establecidos en la Ley General de Economía Circular, que promueve mantener los materiales dentro de los procesos económicos durante el mayor tiempo posible y recuperar su valor antes de enviarlos a disposición final.
La reforma también establecería objetivos, metas e indicadores para evaluar los resultados de esta política ambiental, así como mecanismos de supervisión a través del Comité de Sostenibilidad y la presentación de informes al Consejo de Administración de la CFE.
La legisladora precisó que la iniciativa distingue entre los residuos susceptibles de recuperación y aquellos que, por su peligrosidad, requieren tratamiento especializado.
Por ello, aclaró que los residuos peligrosos deberán continuar sujetos a las disposiciones ambientales vigentes, incluidos los tratamientos realizados por empresas autorizadas, mientras que los residuos de manejo especial conservarán las obligaciones establecidas por las autoridades competentes. Los materiales radiactivos quedarían expresamente excluidos de la nueva disposición.
Maki Ortiz subrayó que la trascendencia de la reforma consiste en superar el manejo convencional de los desechos y avanzar hacia un modelo empresarial que privilegie el uso eficiente de los recursos, la recuperación de materiales y la reducción de impactos ambientales.
Asimismo, planteó que la CFE pueda desarrollar alianzas y mecanismos de aprovechamiento que permitan reincorporar materiales a las cadenas productivas, impulsar el uso de materias primas secundarias y disminuir los costos ambientales asociados con la disposición final de residuos.
Finalmente, la senadora del Partido Verde insistió en que la CFE debe asumir compromisos ambientales medibles y transparentes, de manera que la prevención de residuos, su aprovechamiento y la reducción de la contaminación formen parte de sus obligaciones institucionales y de su desempeño empresarial.

