El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, aseguró que México mantiene una posición comercial privilegiada frente a Estados Unidos, con un arancel efectivo de entre 3 y 3.2 por ciento, considerablemente inferior al de otros países competidores, y adelantó que las negociaciones con Washington se concentran en reducir los gravámenes impuestos a las industrias automotriz, siderúrgica y del aluminio.

Al concluir su comparecencia ante la Junta de Coordinación Política y las comisiones de Economía y de Seguimiento a la Implementación y Revisión del T-MEC del Senado de la República, el funcionario afirmó que la estrategia comercial encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum ha permitido preservar las exportaciones mexicanas y mantener condiciones favorables para la inversión, pese al complejo escenario internacional.

Ebrard destacó que, mientras México enfrenta un arancel efectivo cercano al 3.2 por ciento, China registra uno de aproximadamente 22 por ciento, diferencia que, sostuvo, coloca al país en una posición competitiva frente a otras economías.

“México tiene hoy el mejor trato objetivamente porque paga el arancel más bajo y es el exportador más grande de Estados Unidos. Eso quiere decir que es un gran éxito”, afirmó al rechazar los señalamientos de que las negociaciones comerciales hayan fracasado.

El secretario explicó que México busca eliminar o reducir los aranceles derivados de la Sección 232 de la legislación comercial estadounidense, particularmente los aplicados a vehículos, acero y aluminio, sectores estratégicos para la industria nacional.

En ese contexto, recibió favorablemente las recientes declaraciones del presidente Donald Trump sobre un posible nuevo acuerdo con México y anunció que establecerá contacto con sus contrapartes estadounidenses para conocer los avances y alcances de ese planteamiento.

Precisó que las conversaciones también buscan concluir antes de finalizar 2026 la revisión correspondiente del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), con el propósito de ofrecer mayor certidumbre a las empresas y a los inversionistas.

Respecto a la vigencia del acuerdo comercial, Ebrard recordó que el tratado permanece en operación y estará sujeto a revisiones anuales. Consideró que, una vez resueltos los principales asuntos pendientes, estos ejercicios podrían desarrollarse con menor incertidumbre para los sectores productivos.

El funcionario reveló que se han celebrado aproximadamente 115 reuniones comerciales con representantes estadounidenses, sin que las autoridades de ese país hayan condicionado las negociaciones económicas a asuntos relacionados con el narcotráfico, las extradiciones o la cooperación en seguridad.

Explicó que ambos gobiernos mantienen mesas de trabajo diferenciadas para atender los temas comerciales, migratorios, ambientales y de seguridad, debido a la complejidad de la relación bilateral.

“No podrías tener un avance de ninguna especie ni le conviene a ninguno de los dos países estar mezclando todos los temas”, puntualizó.

En materia de inversiones, Ebrard identificó nuevas oportunidades para México en la industria de semiconductores, ante proyectos que podrían superar los 150 mil millones de dólares en Estados Unidos, particularmente en Arizona, con participación de capital procedente de Taiwán y otras naciones.

Aseguró que México buscará incorporarse a esas cadenas productivas para atraer inversiones, impulsar la industria nacional y generar empleos especializados.

También señaló que los indicadores económicos correspondientes a julio, agosto y septiembre muestran una tendencia positiva, por lo que consideró posible revisar al alza las expectativas de crecimiento económico del país.

En el ámbito internacional, informó que México mantiene una agenda de diversificación comercial mediante el fortalecimiento de sus relaciones con la Unión Europea, Brasil, Argentina y los integrantes de la Alianza del Pacífico, además de su participación en foros multilaterales como el mecanismo de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).

Por su parte, el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ignacio Mier Velazco, destacó que la comparecencia, de más de tres horas, permitió profundizar en los desafíos económicos y comerciales del país, así como ejercer las facultades constitucionales de seguimiento y evaluación de los tratados internacionales.

El legislador reconoció la capacidad técnica y negociadora de Ebrard y de su equipo, al considerar que las perspectivas económicas de México ofrecen actualmente mayor certidumbre que en los meses anteriores.

Finalmente, al ser cuestionado sobre un eventual regreso a su escaño en el Senado o futuras aspiraciones políticas, Marcelo Ebrard aseguró que su prioridad es concluir satisfactoriamente las negociaciones comerciales con Estados Unidos.

“Son millones de personas que dependen de esto”, expresó el secretario de Economía, al reiterar que concentrará sus esfuerzos en defender los intereses comerciales de México, fortalecer el T-MEC y garantizar condiciones de estabilidad para la inversión y el empleo.