Frente a los crecientes desafíos de la crisis climática y socioambiental, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) llevó a la Feria Internacional del Libro Estado de México (FILEM) 2026 una reflexión sobre la urgencia de transformar la manera en que se construyen las ciudades, se administra el territorio y se diseñan las políticas públicas.

Durante la presentación del libro Estrategias climática, territorial y urbana, de María Estela Orozco Hernández y Socorro Flores Gutiérrez, especialistas coincidieron en que la sustentabilidad debe dejar de ser únicamente un principio discursivo para convertirse en un eje efectivo de las decisiones institucionales y de los modelos de desarrollo.

El encuentro se realizó en el Centro Cultural Universitario “Casa de las Diligencias” de la UAEMéx, donde las autoras compartieron los principales planteamientos de la publicación y propiciaron un diálogo sobre las alternativas para enfrentar los efectos del cambio climático desde una perspectiva integral.

Como comentaristas de la obra, Noelia Romero Reyes y Silvia Valencia Flores destacaron la relevancia de analizar los compromisos ambientales, las estrategias institucionales y los instrumentos de política pública que inciden en la transformación de los espacios y en las condiciones de vida de las comunidades.

A lo largo de ocho capítulos, el libro examina las respuestas institucionales ante la vulnerabilidad socioambiental, así como las herramientas disponibles para impulsar una gestión territorial que considere los ecosistemas, anticipe riesgos y fortalezca la capacidad de las comunidades para enfrentar los efectos del cambio climático.

Uno de los principales planteamientos expuestos durante la presentación fue la necesidad de cuestionar los modelos tradicionales de crecimiento urbano. María Estela Orozco Hernández subrayó que la crisis climática obliga a revisar los paradigmas que han orientado históricamente la expansión de las ciudades, pues adaptar la infraestructura a las nuevas condiciones ambientales resulta insuficiente si no se modifican también las formas de movilidad, gestión, resiliencia y ordenamiento territorial.

En este contexto, la planeación estratégica se posiciona como una herramienta fundamental para identificar riesgos, aprovechar oportunidades y orientar las decisiones públicas con criterios de sostenibilidad. Las participantes señalaron que estos procesos requieren una visión de largo plazo y una gobernanza participativa que permita responder a las necesidades específicas de cada territorio.

Asimismo, el conversatorio destacó la importancia de fortalecer la colaboración entre las instituciones académicas, los gobiernos y la sociedad. La generación de conocimiento científico, coincidieron las especialistas, debe traducirse en acciones concretas que contribuyan al bienestar colectivo y permitan construir ciudades más justas, resilientes y ambientalmente responsables.

Otro de los temas abordados fue la necesidad de impulsar investigaciones interdisciplinarias y ampliar los espacios de participación social. Desde esta perspectiva, descentralizar el conocimiento y reconocer las distintas realidades territoriales permitiría incorporar experiencias comunitarias en el diseño de soluciones frente a los problemas socioambientales.

Durante el intercambio con el público también se planteó el reto de acercar los resultados de la investigación a un mayor número de personas. Para ello, se consideró necesario promover publicaciones accesibles y materiales que puedan consultarse y utilizarse fuera de los repositorios digitales. La docencia, además, fue señalada como una vía esencial para difundir el conocimiento y formar estudiantes capaces de analizar las problemáticas de sus comunidades y desarrollar propuestas desde su propio entorno.

Con su participación en la FILEM 2026, la UAEMéx refrenda el papel de la investigación académica como un recurso para comprender los desafíos ambientales y contribuir a la formulación de alternativas de desarrollo sostenible. La presentación de Estrategias climática, territorial y urbana puso sobre la mesa una premisa central: enfrentar la crisis climática no solo implica modificar las ciudades para adaptarlas a sus efectos, sino también transformar las decisiones y los modelos de desarrollo que determinan el futuro del territorio.