La poesía como herramienta de resistencia, memoria y reivindicación de las raíces afrodescendientes fue el eje de la presentación de Manifiesto de gente correosa, del escritor mexicano Geovani de la Rosa Peña, durante la Feria Internacional del Libro Estado de México (FILEM) 2026, donde compartió con los lectores una propuesta literaria que pone en el centro la identidad, la defensa del territorio y el orgullo de pertenecer a una comunidad.

La obra, ganadora del XX Premio Internacional de Poesía “Gilberto Owen Estrada”, otorgado por la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), recupera las voces, los vocablos, las costumbres y las experiencias cotidianas de las poblaciones de la Costa Chica de Guerrero, con el propósito de preservar una memoria colectiva que forma parte de la diversidad cultural del país.

Durante el encuentro realizado en el Foro UAEMéx, De la Rosa Peña, poeta, narrador, periodista y politólogo, habló sobre las vivencias y los desplazamientos que han marcado su trayectoria, desde sus vínculos con Pinotepa Nacional y la región costeña hasta su paso por la Ciudad de México. Estas experiencias le permitieron reconocer los contrastes culturales, las distintas formas de hablar y las maneras en que las personas construyen su identidad a partir del territorio y la convivencia.

En Manifiesto de gente correosa, la negritud no se limita a la evocación de los orígenes familiares o comunitarios, sino que se presenta como una herencia viva que merece reconocimiento. A través del lenguaje popular y los costumbrismos de la región, el autor reivindica las aportaciones de las comunidades afrodescendientes a la historia y la cultura de México, al tiempo que contribuye a visibilizar voces que durante mucho tiempo han tenido una presencia limitada en los relatos nacionales.

La propuesta también plantea que la literatura puede ser una experiencia de disfrute y celebración. Para el escritor, la alegría constituye una forma de resistencia ante las circunstancias adversas, pues permite sostener los vínculos comunitarios, preservar las tradiciones y continuar creando sin renunciar a la identidad.

Esta visión se relaciona con la defensa del territorio y la conexión con la naturaleza, elementos que atraviesan la vida de las comunidades costeñas. La permanencia de sus expresiones lingüísticas, sus costumbres y sus formas de entender el mundo representa, desde esta perspectiva, una manera de defender el patrimonio cultural y reafirmar el derecho de los pueblos a conservar aquello que los identifica.

Con esta obra, Geovani de la Rosa Peña invita a reconocer la pluralidad de experiencias que conforman la sociedad mexicana y a comprender la poesía como un espacio para nombrar realidades, preservar la memoria y fortalecer el sentido de pertenencia. Su escritura encuentra en las palabras una vía para expresar el orgullo de ser negro y celebrar la riqueza de las raíces afrodescendientes.