La Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) impulsa la defensa y conservación de los maíces nativos mexicanos mediante una propuesta colectiva que busca su reconocimiento como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
La iniciativa quedó plasmada en el libro Maíces nativos mexicanos: patrimonio cultural inmaterial de la humanidad. Propuesta colectiva para su reconocimiento y salvaguardia por la UNESCO, presentado durante la Feria Internacional del Libro Estado de México (FILEM) 2026. La publicación reúne investigaciones que vinculan el conocimiento científico con los saberes ancestrales de los pueblos originarios, con el propósito de contribuir a la protección de uno de los elementos fundamentales de la identidad cultural y alimentaria de México.
Coordinada por Francisco Herrera Tapia, secretario Académico de la UAEMéx, junto con los académicos Carlos Ricardo Menéndez Gámiz y Blanca Catalina Ramírez Hernández, la obra documenta la diversidad genética de las razas nativas de maíz, los sistemas agrícolas tradicionales, sus usos alimentarios y las distintas formas de nombrarlo en las lenguas indígenas del país.
Durante la presentación, la secretaria del Campo del Gobierno del Estado de México, María Eugenia Rojano Valdés, subrayó la importancia de preservar el maíz por su papel en la alimentación de la población y en la soberanía alimentaria nacional.
En el encuentro también participaron Astrid Lorena Avilez Villena, secretaria de Acuerdos del Tribunal de Disciplina Judicial del Estado de México, y Cynthia Ortega Salgado, secretaria de Identidad y Cultura de la UAEMéx. Las participantes coincidieron en destacar el papel de la Universidad como un espacio de colaboración con los pueblos originarios, mediante la articulación de conocimientos científicos, tecnológicos y humanísticos.
Amenazas a la diversidad del maíz
La publicación advierte que la conservación de los maíces nativos enfrenta diversos desafíos, entre ellos la erosión genética, el uso de agroquímicos, la expansión de los sistemas agroindustriales, los organismos genéticamente modificados, la homogeneización alimentaria y la pérdida de lenguas indígenas.
A estos factores se suma el debilitamiento de los conocimientos tradicionales que, durante generaciones, han permitido a las comunidades campesinas seleccionar, cultivar y conservar las distintas variedades de maíz, adaptadas a sus territorios y condiciones ambientales.
Frente a este panorama, el libro plantea la necesidad de fortalecer las políticas públicas, desarrollar instrumentos jurídicos y promover investigaciones con criterios éticos, además de garantizar la participación de las comunidades en las decisiones relacionadas con su patrimonio biocultural.
Uno de los ejes de la propuesta es la defensa de la milpa, sistema agrícola tradicional que integra distintos cultivos y favorece el aprovechamiento de los recursos naturales. Su preservación contribuye al cuidado del suelo, la diversidad agrícola y la alimentación de las familias campesinas, al tiempo que mantiene vivas prácticas comunitarias transmitidas de una generación a otra.
Ciencia y tradición para proteger el patrimonio
Durante la presentación, Francisco Herrera Tapia señaló que la Transformación Universitaria busca fortalecer proyectos que conciban el conocimiento como un bien público y común, capaz de responder a las necesidades de la sociedad mexiquense.
Asimismo, convocó a la sociedad mexicana a involucrarse en la defensa de los maíces nativos, su diversidad y sus derivados, al considerar que representan mucho más que una fuente de alimento: constituyen un símbolo de identidad, memoria colectiva, cultura y orgullo nacional.
La propuesta de reconocimiento internacional busca contribuir a la salvaguardia de este legado mediante su conservación dinámica, la protección de los derechos colectivos de las comunidades y la transmisión intergeneracional de los conocimientos asociados con su cultivo y aprovechamiento.

