El senador del PAN, Miguel Márquez Márquez, exigió investigar a fondo las presuntas irregularidades y actos de corrupción en el Instituto Nacional Electoral (INE), al considerar que revisar administraciones de hace 25 años podría convertirse en una estrategia para desviar la atención de los problemas actuales del organismo.
En entrevista realizada en el Patio del Federalismo del Senado, el legislador rechazó que las investigaciones deban concentrarse en la historia del antiguo Instituto Federal Electoral (IFE) y los organismos electorales locales, cuando existen señalamientos públicos que requieren una respuesta inmediata.
“Que se aboquen a lo que está sucediendo en esta administración y que caiga quien caiga. No tenemos que defender a nadie”, sostuvo Márquez, quien insistió en la necesidad de esclarecer las responsabilidades sin distinciones políticas.
El exgobernador de Guanajuato advirtió que las denuncias de corrupción ponen en riesgo la confianza ciudadana en la autoridad electoral, particularmente ante la proximidad de los comicios de 2027.
Señaló que México necesita un INE objetivo, imparcial y capaz de garantizar certeza y legitimidad en los resultados electorales, por lo que demandó actuar con rapidez para evitar mayores daños a su credibilidad.
“¿Con qué tranquilidad, con qué confianza los ciudadanos van a presentarse en esta próxima elección si no hay garantía?”, cuestionó.
Márquez calificó como una posible cortina de humo la propuesta de investigar irregularidades desde hace 25 años, al argumentar que las administraciones anteriores ya fueron objeto de revisiones y auditorías.
“Que no pierdan tiempo, que no se hagan tontos, que se dediquen a hacer su chamba hoy”, expresó, al reclamar que las autoridades expliquen a la ciudadanía qué ocurre dentro del INE y adopten medidas para impedir que se repitan las irregularidades denunciadas.
En otro tema, el senador se refirió a los resultados de las elecciones intermedias de Estados Unidos, donde los demócratas registraron importantes avances frente al Partido Republicano.
A su juicio, los resultados representan una expresión de inconformidad ciudadana con determinadas decisiones del gobierno estadounidense, situación que consideró podría servir de referencia para la democracia mexicana.
Márquez sostuvo que los partidos en el poder también pueden enfrentar el descontento de los electores por el desempeño de los gobiernos federal, estatales y municipales.
Finalmente, expresó su expectativa de que en México se fortalezcan los equilibrios políticos y la pluralidad en los congresos y gobiernos, como elementos necesarios para una democracia con mayores contrapesos.

