Con dos objetivos centrales, acortar tiempo de campaña para gobernador y reducir el financiamiento público a PAN y PRD, el PRI y sus aliados chocarán hoy con la oposición en el Congreso local, para sacar adelante las reformas instruidas por el gobierno de Enrique Peña e impactar en los escenarios electorales que prevén la alianza entre panistas y perredistas para el año próximo.
EL Partido Revolucionario Institucional apuesta a que su estructura, la más grande de todos los partidos con registro en el estado, sea capaz de movilizar al electorado en los 45 días de campaña que durarán las actividades proselitistas de los candidatos a gobernador, si es que se aprueban las reformas que ayer promovió este partido en conjunto con el Partido Verde.
La reforma planteada por el Revolucionario Institucional busca que las campañas a gobernador se reduzcan de 90 a sólo 45 días, en los que los candidatos deberán recorrer los 125 municipios para ganar adeptos entre la ciudadanía.
También reduce los plazos de precampaña de 45 a 10 días, para que el tiempo de exposición de los aspirantes al gobierno del estado sea el menor.
La iniciativa del PRI indica que el registro de candidatos a gobernador se otorgará por el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), 49 días antes de la jornada electoral, programada para el domingo 5 de julio, es decir, y los candidatos podrán iniciar actividades proselitistas un día después.
Esto es, que el IEEM estaría sesionando el 16 de mayo para aprobar registros de candidatos y de 17 de mayo darían inicio las campañas electorales. Con la legislación vigente, el registro de candidatos e inicio de campañas sería a principios de abril.
Con las reformas, las precampañas, –que con la legislación vigente sería entre la segunda quincena de febrero y hasta concluir marzo–, serían sólo de diez días, contemplados en la segunda quincena de abril.
La desaparición de la candidatura común en la entidad, planteada por el Partido Vede, obligaría al PAN y al PRD a participar en coalición por la gubernatura — si es que llegan a un acuerdo para ir unidos–.
La coalición implica necesariamente presentar un programa común de gobierno para su aprobación en el Instituto Electoral del estado de México (IEEM); tener un solo representante ante este órgano, y no dos como se los permitiría la candidatura común, y que en la boleta electoral los aliados aparezcan con un solo emblema, y no cada uno con el suyo como sería con la candidatura común.
La desaparición de esta figura también limitaría el acceso y uso del financiamiento público ordinario y para la obtención del voto, a los partidos aliados, ya que en coalición sólo se les otorgarían perrogativas como si fueran un solo partido, y en candidatura común cada partido recibe financiamiento propio. Lo mismo ocurriría con las prerrogativas para el acceso a medios de comunicación

Fuente: Trespm