Francisco Garfias

 

Ser ombudsman “no es aburrido”, nos dijo Luis Raúl González Pérez, titular de la CNDH. Al hombre le sobran asuntos que resolver en materia de derechos humanos. Uno de ellos son las responsabilidades que se derivan del socavón del Paso Exprés, en Cuernavaca, un caso que provocó indignación en la sociedad mexicana.

Hay muchísima información sobre la caída del viejo Jetta en el hoyo que se abrió en medio de esa costosísima obra —dos mil millones de pesos— a cuatro meses de inaugurada. En ese vehículo viajaban los Mena —padre e hijo—, quienes tuvieron una muerte lenta y espantosa: por asfixia.

El accidente —¿se le podrá llamar así?— No sólo dejó muy mal parada la ingeniería mexicana, sino que reflejó la desfachatez del consorcio constructor Aldesa-Epccor y balconeó la negligencia de la SCT, aunque Ruiz Esparza sigue allí, inexplicablemente.

“Si acreditamos que (el socavón) era previsible y probamos la responsabilidad de quien fue alertado y no hizo nada, actuaremos tope donde tope. Hay que ver hasta dónde llegó la cadena”, nos dijo González Pérez.

Otro de los asuntos de los que nos habló fue del sofisticado software Pegasus, que puede llegar a infectar los celulares, al punto de usar cámara y micrófono para vigilar al usuario. Citizen Lab, de la Universidad de Toronto, afirma que ese sistema, de fabricación israelí, se utilizó en México para espiar periodistas incómodos y activistas de los derechos humanos.

El ombudsman nos reveló que se dirigió a todos los gobernadores para preguntar quiénes tienen ése u otro sistema. “Por eso no nos quieren”, bromeó.

No reveló el nombre de los mandatarios estatales que no han dado respuesta a la petición de la CNDH. Fue prudente.  Aún tienen hasta mediados del mes de agosto para hacerlo, antes de que reaccione la Comisión. “Aún están a tiempo de responder”, nos dijo.

Admitió, eso sí, que Derechos Humanos aún no ha llegado a las entrañas del asunto.

En teoría, el programa Pegasus sólo se vende a gobiernos para combatir delincuencia y terrorismo. Pero en el caso de la PGR está documentado que hubo intermediarios. Se adquirió a través de terceros, lo que sugiere comisiones, negocios, lana sucia.

Los priistas nomás no digieren la posibilidad de que partidos tan disímbolos, como el PAN y el PRD, se alíen en 2018 para sacarlos no sólo de Los Pinos, sino de gobiernos estatales, de las alcaldías y de los congresos federal y locales.

“Un pragmatismo sin idea sólo conduce al oportunismo”, es lo que dice la declaración de la Hacienda de los Morales que suscribieron ayer integrantes del grupo parlamentario del tricolor en la LXII Legislatura, reunidos en torno al que fuera su líder, Manlio Fabio Beltrones.

“Vemos que surgen por todos lados alianzas electorales o alianzas de coyuntura con el único propósito de hacerse del gobierno. Se juntan las corrientes más disímbolas, que hacen de los partidos simples vehículos de ocasión a los que es posible subirse, ir donde se quiere y, a veces, pagar o no el costo del pasaje.

“Pasados los comicios, estas alianzas suelen ser no exigibles ni responsables ante nadie”, agrega la declaración.

Los tricolores saben que, si les echan montón, pierden el gobierno federal. Por eso algunos de ellos buscan el antídoto en los gobiernos de coalición.

El diputado del PRD Agustín Basave protestó el contenido de la columna de ayer sobre el silencio cómplice de la izquierda con Maduro. Nos dijo que cuando era presidente de nacional de ese partido recibió a Lilian Tintori, esposa del encarcelado opositor Leopoldo López, antes incluso que el presidente Peña.

“El contacto se hizo a través de Jorge Castañeda. Él me pidió que la recibiera. Una vez que le dije que sí, se congratuló y me advirtió que me iban a comer vivo en el PRD, cosa que sí ocurrió. Me llamó Dolores Padierna para protestar por haberme reunido con ‘la reacción’, como presidente del partido”, nos dijo.

Basave nos comentó también que él no va a un frente amplio con el Partido Verde. “Estoy en completo desacuerdo con que se le haya invitado. Sería como aceptar un frente con el PRI. Así no podría haber cambio de régimen”, nos dijo en charla informal.

Continúa mi historia engorrosa con AT&T. Me hablaron ayer para pedirme copia de mis estados de cuenta en IXE con el fin de hacer el reembolso de dos de los tres cargos que indebidamente me hicieron por mil 130 pesos cada uno. Hice las capturas de pantalla correspondientes, pero nunca me llegó la dirección del correo electrónico al que debía de mandarlas.

Por la tarde llamé, sin éxito, al teléfono del que me hablaron por la mañana.

La advertencia de que me van a cortar el servicio si no cubro los cargos por el “excedente” sigue precediendo cada llamada que hago, a pesar del triple cargo. Eso sin contar con que sigo sin el reembolso .

Ya es burla. Le mandó un SOS a la Profeco. ¿Servirá de algo?

Por cierto, ayer cité palabras de Ernesto Nemer en las que afirma que AT&T es la compañía con más quejas en esa Procuraduría. La bronca es que lo puse como titular de la misma. Fue relevado en marzo pasado por Rafael Ochoa Morales. Una disculpa a los lectores y a los aludidos.