La Secretaría del Trabajo y Previsión Social coordina una Red Nacional de Vinculación Laboral, mediante la cual se promueve y facilita el acceso de grupos de la población en situación de vulnerabilidad a las actividades productivas del país.

A través de este mecanismo se ofrece una cadena de servicios a personas con discapacidad, adultos mayores y con VIH, entre otros grupos prioritarios, respecto a diferentes áreas de la inclusión laboral, tales como consejería, evaluación de habilidades y aptitudes laborales, además de capacitación y análisis de puestos.

También se proporcionan asesorías sobre creación de entornos favorables a la inclusión, promoción de centros de trabajo libres de discriminación y violencia, así como sensibilización, políticas de inclusión, accesibilidad, seguridad y salud, estímulos fiscales y fomento al autoempleo.

Al respecto la Secretaría del Trabajo federal informó que entre los meses de enero y junio de este año con esta estrategia se atendió a seis mil 921 personas, cuatro mil 671 mujeres, lo que representa 67.5 por ciento, y dos mil 250 hombres, equivalente a 32.5 por ciento.

Abundó que de esa cifra, dos mil 649 fueron adultos mayores, mil 490 indígenas, mil 98 jóvenes, 955 madres jefas de familia y 710 personas con alguna discapacidad.

La dependencia federal recordó que durante 2016 se atendió a 11 mil 409 personas, de las cuales siete mil 265 fueron mujeres y cuatro mil 144 hombres. Del total, cuatro mil 523 fueron adultos mayores, dos mil 358 indígenas, dos mil 215 personas con discapacidad, mil 511 jóvenes y 709 mujeres jefas de familia.

En un comunicado, expuso que la Red Nacional de Vinculación Laboral se inscribe en el segundo de los cinco ejes estratégicos del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, en el sentido de “Lograr un México Incluyente”, ya que el reconocimiento de las habilidades y capacidades de las personas en situación de vulnerabilidad permite mejorar su calidad de vida y la de sus familias.

Comentó que esta red está integrada por 32 redes estatales, las cuales fungen en conjunto como un mecanismo de coordinación entre organizaciones e instituciones públicas y privadas, cámaras empresariales y sindicatos, así como organizaciones de la sociedad civil que impulsan acciones de inclusión laboral.

De acuerdo con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social el año pasado se otorgaron 15 mil 186 servicios para la inclusión laboral, a través de los que se benefició a 10 mil 179 mujeres (67 por ciento) y 5 mil siete hombres (33 por ciento).

Entre los más solicitados estuvieron la capacitación, con 8 mil 918; canalización, mil 743; vinculación para el empleo, mil 669; la colocación, mil 62; programas sociales, 578; asesoría, 490; y evaluación, con 489.