*Era la principal distribuidora del veneno en Cancún y la Riviera Maya como lo denuncié el 29 de julio pasado. Le aseguraron 40 mil litros de bebidas embriagantes falsas. La PGR investiga a socios de origen extranjero.
POR XAVIER MÉNDEZ CAMACHO
El 29 de julio pasado denuncié al Grupo Almanojo S.A. de C. V., subsidiaria de Valle Redondo, de ser la principal distribuidora de bebidas adulteradas en bares, discotecas, restaurantes y hoteles de la zona hotelera de Cancún y la Riviera Maya. A raíz de esta denuncia, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) realizó un operativo de inspección este fin de semana en establecimientos comerciales de Cancún y la Riviera Maya y clausuró tentativamente esta empresa a la que le aseguraron 40 mil litros de bebidas alcohólicas listas para distribuirse. A ver cuánto dura la clausura.
Como resultado, en Cancún, la Cofepris informó que al inspeccionar el Bar «Fat Tuesday», enclavado en el Boulevard Kukulkan en el kilómetro 6.5 se encontró que no tenía permiso de funcionamiento; no garantizaba el origen y la inocuidad de algunas bebidas alcohólicas que se encontraban en presentación no común, en garrafas de 20 litros con etiquetado y marbetes que no correspondían al producto.
El órgano regulador indicó que, en este negocio fueron aseguradas bebidas alcohólicas y concentrado de frutas por falta de lote, caducidad vencida, falta de identificación, presentación y etiquetado no autorizado.
En la revisión se identificó a una empresa – aunque no dice el nombre ni la razón social pero se trata del Grupo Almanojo- que elabora bebidas alcohólicas y las suministra en la región, la cual al momento de ser verificada presentó malas prácticas de fabricación, por lo que fueron asegurados cerca de 40 mil litros de bebidas alcohólicas.
La barra del bar del Lobby Maya Kukulkan del Hotel Iberostar Paraíso Maya, fue suspendido por encontrarse bebidas alcohólicas con caducidad vencida y falta de etiquetado.
Otros establecimientos señalados con observaciones sanitarias por falta de mantenimiento, limpieza, orden y documentación fueron el Hotel Iberostar, Hooters, La Vaquita, Blue Gecko, Dady’O, Señor Frogs, Crab House, Fred’s House, Porfirio’s Cancún, La Destilería, La Casa del Habano, Carlos’n Charlie’s y Fat Tuesday.
En Playa del Carmen ( Riviera Maya) dos establecimientos fueron suspendidos por no cumplir las normas, en tanto que otros 21 recibieron observaciones por parte de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
La Procuraduría General de la República (PGR) investiga al Grupo Almanojo desde 2010. Esta empresa ha sido clausurada varias veces.
La indagatoria de la PGR se centra en un individuo de origen portugués identificado como Joao Santos que encabeza Grupo Almanojo y en Xavier Coples, Salvador Hernández, Gustavo Cuspinera, Rafael Gene, Guillermo Conde, entre otros, todos ellos altos directivos de compras de grandes cadenas hoteleras, por conspirar para cometer estos delitos federales.
Grupo Almanojo falsifica marcas como Vinos California, Fratello, Marbella, Calama y adultera tequilas, vodkas y wiskis de marbetes conocidos.
La amplia cartera de clientes de Grupo Almanojo S.A. de C.V. se compone de cadenas hoteleras clave para la industria turística de nuestro estado, tales como Hoteles Riu, Hoteles Bahía Príncipe, Hoteles Sandos, Hoteles Catalonia, Grupo Mayan, Hoteles Fiesta Americana, Hotel Gran Esmeralda, Hoteles H10, Hoteles Sirenis, Hoteles Palladium, Hoteles Iberostar y A&B, entre muchos otros, donde se venden los productos de Grupo Almanojo.
En mi reportaje revelé el 29 de julio que esta empresa se abastece con productos a granel, no embotellados, de “Destilerías La Huertana SL” con sede en Valencia, España, a través de Savannah, Georgia, en Estados Unidos y luego los embotella en su base de operaciones en Cancún donde falsifica marcas y adultera las bebidas.
En enero de 2012, la envasadora fue objeto de revisión por parte de inspectores de la Dirección de Fiscalización del ayuntamiento de Benito Juárez y de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
Encontraron que la empresa Grupo Almanojo opero 2011 sin licencia de funcionamiento entre otras irregularidades.
Procedieron a clausurarla preventivamente y la multaron con 30 mil pesos luego de observar que el proceso de embotellado era insalubre; utilizaban botellas sucias, los empleados no usaban uniformes sanitarios, cofias ni tapabocas. Sin embargo días después abrió sus puertas nuevamente, sin problemas. La empresa seguía operando impunemente.
El primero de julio de ese año, la PROFECO generó un boletín de prensa en el que informó que a la empresa Grupo Almanojo S.A. de C. V., cuyas oficinas centrales se localizaban en Naucalpan, estado de México pero cuya envasadora se encuentra en la ciudad de Cancún, se le aseguraron e inmovilizaron 91 mil 235 litros de bebidas alcohólicas, -es decir unas 91 mil botellas de a litro de vinos tintos y blancos, tequilas, vodkas, cremas y wiskis adulteradas, listas para distribuirse en la zona hotelera de Cancún, en la Riviera Maya, en la Isla de Cozumel, Quintana Roo y en Puerto Vallarta, Jalisco, donde tienen una sucursal-.
Las irregularidades que detectó la Profeco como ahora lo hizo la Cofepris, son: que los envases carecen de datos relativos al número de lote, carecen de la leyenda que identifique el país de origen, ostentan símbolos de unidades de medida incorrectos, contienen leyendas que inducen a error o confusión al consumidor y declaran hasta dos diferentes países de origen.
Vamos a ver cuánto dura la clausura.
Entre 60 y 40 por ciento de las botellas que se ofrecen en establecimientos formales son adulteradas, de acuerdo con datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la Cámara Nacional de la Industria Tequilera y de la Industria de Vinos y Licores.
La Cofepris revela que ha encontrado lotes de bebidas hechas con metanol –un tipo de alcohol no apto para beberse utilizado para propósitos industriales y automotrices– y colorantes artificiales; en ocasiones, para simular el color, “los fabricantes toman los alambres y los dejan varios días en la bebida, para que el óxido les dé el color”.
En otros casos –asegura, se usan componentes químicos para dar color o sabor a la bebida. En el caso de los colorantes, se encontró tinte para el cabello otras concentraciones de alcohol no bebible, derivados del petróleo y estricnina (veneno para ratas).

