“Los cortesanos que rodean a los presidentes no permiten que les llegue ni un rayo de verdad”: General Manuel Mier y Terán.
POR XAVIER MÉNDEZ CAMACHO
Se supone que el presidente de la República, es – o debería ser- el hombre más informado del país. En el caso de Enrique Peña Nieto, por lo menos,  parece ser que no es así.
Varios escándalos nacionales muy recientes dan cuenta de ello.
La camarilla del presidente  lo único que intenta es saquear al país antes de irse y abonar al  desprestigio que carga ya, como pesada loza,  “El Gran Solitario de Palacio”, diría Enrique Krause.
 Hay opacidad, mala leche, o una red de complicidades que ya raya en delincuencia organizada. Por eso no le informan al presidente. Tal parece que quieren que sea él únicamente quien pague los platos rotos al final de su vituperado sexenio.  “No me ayudes compadre”. 
De otro modo, no se explican errores tan
garrafales en materia de comunicación que hacen quedar al presidente en ridículo. Gobierno que oculta verdades o dice puras mentiras. Tal parece que hay una conspiración de sus allegados para que el ahora presidente termine tras los barrotes. 
Y si Peña Nieto está enterado y se hace como el tío lolo estaríamos en presencia  de uno de los gobiernos más corruptos de los últimos tiempos empezando desde Los Pinos. No lo creo. Más bien los cortesanos del presidente son traidores y se cubren unos a otros. El poder no se resiste a los lameguevos.
 Cuidado si llega López Obrador, porque el destino de Peña es la cárcel.  
¿Cómo es posible que en el caso de la empresa Odebrecht, donde a todas luces está implicado el ex director de Pémex Emilio Lozoya, lo hayan dejado que tomara niveles de escándalo internacional de corrupción para blindarlo  y no  hayan hecho nada hasta que por presión de trabajos periodísticos, bien informados, y por las redes sociales citen a declarar mañana jueves al ex alto funcionario en la PGR?
¿Por qué no le informaron al presidente adecuadamente para que antes de que se enterara por la prensa brasileña de los testimonios en Corte de ex ejecutivos de Odebrecht donde dicen verdades, aunque sea a medias, anticipara los daños colaterales y transparentara públicamente indicios de   la investigación?.
Qué va a decir mañana Emilio Lozoya ante el Ministerio Público Federal asesorado por el tristemente célebre torturador  Javier Coello Trejo?. Va a negar todo. Y si el ministerio público resulta cuate del ex “fiscal de hierro” pues lo van a ayudar. Se cubren unos a otros, ni duda cabe.
¿Por qué no le informaron de los casos del futbolista Rafael Márquez y del cantante Julión Álvarez  vetados por el Departamento del Tesoro por supuesto lavado de dinero y permitieron que se hiciera pública una foto donde se le ve sonriendo muy junto con Julión en una embarcación?.
Por qué no alertaron al presidente de que no era conveniente fotografiarse con Julión en estos momentos?. El CISEN parece  un organismo del Club Quintito.
¿Por qué nos enteramos de la detención del narcotraficante Raúl Flores Hernández  alias “El Tio” semanas después. Por qué en su momento la PGR no dio a conocer a la prensa esta aprehensión?.
Quienes hacen la Corte al presidente no solamente  engañan al presidente. Nos engañan a todos los mexicanos. Al tiempo.