El gobierno de México expresó su profunda preocupación por la reciente escalada de violencia en contra de la minoría musulmana de los Rohingya, registrada en el estado de Rakhine al norte de Myanmar.

Ante ello, reiteró su rechazo a todas las formas de violencia, su apoyo irrestricto a la solución pacífica de las controversias, así como su compromiso con la protección y defensa de los derechos humanos.

Asimismo, hizo un llamado a las partes involucradas para ejercer la máxima moderación, proteger a la población civil y garantizar el acceso de ayuda humanitaria a quienes más lo necesitan.

A través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), México también manifestó su solidaridad con las autoridades de Bangladesh, país que ha acogido a miles de refugiados como resultado de la crisis en Rakhine.