Con el objetivo de fortalecer la promoción, defensa y garantía de los derechos fundamentales de la población, el Senado de la República fue sede del Congreso Nacional de Derechos Humanos, un encuentro que reunió a legisladores, académicos, especialistas, representantes de organizaciones civiles y autoridades nacionales e internacionales para analizar los principales desafíos que enfrenta México en materia de derechos humanos.
Durante los trabajos del congreso, convocado por la senadora Jesús Lucía Trasviña Waldenrath, presidenta de la Comisión de Seguridad Pública del Senado, en coordinación con la Asociación Nacional e Internacional de Derechos Humanos (ANIDH) y el Colegio Mundial de Doctores, se destacó la necesidad de fortalecer políticas públicas y marcos legales que garanticen el acceso efectivo de todas las personas a derechos fundamentales como la educación, la salud, la seguridad, el agua y la justicia.
Las y los participantes coincidieron en que, pese a los avances normativos alcanzados durante las últimas décadas, millones de personas continúan enfrentando obstáculos para ejercer plenamente sus derechos, particularmente en comunidades vulnerables donde persisten condiciones de desigualdad, pobreza, marginación y violencia.
Como invitado especial, participó el diputado del Congreso de la República de Guatemala, Sergio David Arana Roca, quien hizo un llamado a fortalecer la cooperación entre países y a construir acuerdos por encima de diferencias ideológicas o intereses particulares.
El legislador guatemalteco destacó que México y Guatemala comparten importantes desafíos en materia de derechos humanos, especialmente en rubros como educación, salud, migración y desarrollo social, por lo que consideró indispensable impulsar acciones conjuntas para garantizar mejores condiciones de vida para la población.
“Para que los derechos humanos se materialicen es necesario romper fronteras ideológicas y dejar atrás intereses personales. Debemos trabajar unidos para construir gobiernos que estén verdaderamente a la altura de las necesidades de la gente”, afirmó.
Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional e Internacional de Derechos Humanos, Tomás de Jesús Toribio, subrayó que la defensa de los derechos fundamentales debe mantenerse como una prioridad permanente para instituciones, gobiernos y sociedad civil.
Indicó que una de las principales tareas de las organizaciones dedicadas a esta materia consiste en acompañar a personas que enfrentan situaciones de violencia, falta de acceso a servicios de salud, escasez de agua, rezago educativo o la desaparición de familiares.
“Hay quienes sufren violencia, carencias de salud, falta de agua, de educación o viven la tragedia de una desaparición. Nuestra obligación es dar voz a esas personas y contribuir a que sus derechos sean respetados”, expresó.
Asimismo, exhortó a las y los legisladores a impulsar leyes con una visión humana y social, enfocadas en la protección de la población y no en intereses económicos o de grupos de poder.
Durante el encuentro también participó el rector de la Universidad del Norte de Tamaulipas, Francisco Chavira Martínez, quien destacó que la educación representa una de las herramientas más importantes para garantizar el respeto y ejercicio de los derechos humanos.
El académico sostuvo que las nuevas generaciones tienen un papel fundamental en la construcción de una sociedad más justa, incluyente y participativa, por lo que llamó a las y los jóvenes a involucrarse activamente en la defensa de los derechos fundamentales.
“Los derechos humanos no pueden quedarse únicamente en los discursos o en los documentos. Deben convertirse en acciones concretas y permanentes que transformen la realidad de las personas”, señaló.
A su vez, la rectora del Claustro Doctoral de la Universidad del Norte de Tamaulipas, Irma Amaya Barrios, resaltó la importancia del derecho a la salud como uno de los pilares fundamentales para el bienestar de la población.
En ese sentido, destacó el papel que desempeñan las organizaciones civiles y las redes de apoyo comunitarias para acercar servicios médicos y asistencia a personas que enfrentan condiciones de vulnerabilidad.
A lo largo de la jornada se desarrollaron diversas ponencias y mesas de análisis enfocadas en temas relacionados con derechos humanos, acceso a la justicia, seguridad pública, educación, salud, participación ciudadana y responsabilidad institucional.
Los participantes coincidieron en que la defensa de los derechos humanos requiere un esfuerzo conjunto entre autoridades, organismos internacionales, instituciones educativas, organizaciones sociales y ciudadanía, con el objetivo de construir sociedades más igualitarias, incluyentes y respetuosas de la dignidad humana.
El Congreso Nacional de Derechos Humanos concluyó con un llamado a fortalecer la cultura de respeto a los derechos fundamentales y a impulsar acciones concretas que permitan traducir los principios constitucionales y los tratados internacionales en beneficios tangibles para la población.

