La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, advirtió que el inicio de las negociaciones entre México, Estados Unidos y Canadá en el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se desarrolla en un escenario especialmente complejo, marcado por tensiones comerciales, señalamientos en materia de seguridad y preocupaciones geopolíticas que podrían influir en el desarrollo de las conversaciones.
Durante una conferencia de prensa, la legisladora sostuvo que el Gobierno de México enfrenta uno de los momentos más delicados en materia de comercio exterior, al considerar que un segundo fracaso consecutivo en las negociaciones relacionadas con el T-MEC tendría consecuencias directas sobre la economía nacional y, particularmente, en el bienestar de millones de familias mexicanas.
«Es fundamental que el Gobierno de México tenga una negociación exitosa, ya que un segundo descalabro seguido en materia del T-MEC podría tener impactos negativos directos no solo en algunas ramas de nuestro comercio, sino en toda la economía nacional», afirmó.
López Rabadán recordó que este día comenzaron en la Secretaría de Economía las reuniones entre los equipos negociadores de los tres países que integran el tratado comercial, un proceso que calificó como decisivo para preservar la estabilidad económica y la competitividad de México en la región de América del Norte.
En ese contexto, expresó su deseo de que las autoridades mexicanas logren resultados favorables durante las mesas de trabajo.
«Hago votos porque el Gobierno de México esta vez pueda entregar buenas noticias a los mexicanos en materia de comercio exterior», señaló.
La diputada indicó que las condiciones bajo las cuales se desarrollan las negociaciones distan de ser favorables. Como uno de los principales factores de presión mencionó el anuncio del Gobierno de Estados Unidos sobre la imposición de aranceles de hasta 50 por ciento a determinados productos provenientes de Canadá, una medida que, dijo, refleja el endurecimiento de la política comercial estadounidense y anticipa un proceso de diálogo complicado entre los socios del tratado.
A este panorama, agregó, se suman recientes declaraciones del director de la Administración para el Control de Drogas (DEA), quien aseguró que la captura de Ismael «El Mayo» Zambada representa únicamente el inicio de una estrategia para perseguir tanto a integrantes de organizaciones criminales como a funcionarios o políticos presuntamente vinculados con actividades ilícitas.
Según López Rabadán, este tipo de posicionamientos incrementa la presión política en la relación bilateral entre México y Estados Unidos, al incorporar temas de seguridad y combate al narcotráfico dentro del contexto de las conversaciones comerciales.
La legisladora añadió que otro elemento que complica el escenario es la preocupación expresada por autoridades estadounidenses respecto a la presunta presencia de espías rusos acreditados en territorio mexicano, situación que, consideró, introduce un componente geopolítico adicional a la relación entre ambos países.
«Por si faltara un ingrediente adicional, el Gobierno de Estados Unidos manifestó, además, su preocupación por la existencia de espías rusos acreditados en nuestro país», expuso.
Ante este conjunto de factores, López Rabadán subrayó que la revisión del T-MEC adquiere una relevancia estratégica para México, no solo por los efectos que puede tener sobre el comercio exterior, sino también por las implicaciones económicas que una negociación fallida tendría para las inversiones, el empleo y la estabilidad financiera del país.
Finalmente, insistió en que el Gobierno mexicano debe privilegiar una negociación eficaz que permita fortalecer la relación comercial con sus principales socios y evitar un nuevo revés que, advirtió, podría traducirse en afectaciones para diversos sectores productivos y para la economía de las familias mexicanas.

