El presidente de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa capitalina, Leonel Luna Estrada, comentó que el próximo lunes el delegado de Tláhuac, Rigoberto Salgado Vázquez, podrá presentar pruebas a su favor en la Comisión Especial Jurisdiccional.

Al mismo tiempo, dijo, se le proporcionarán más elementos en su contra, ya que diversas dependencias han hecho llegar a este órgano legislativo documentos que presuntamente implican al jefe delegacional en faltas administrativas y penales.

Precisó que a la Asamblea Legislativa le toca revisar el tema político, y en su momento será la Procuraduría General de Justicia capitalina la que siga el proceso judicial, y a la Contraloría General de la Ciudad de México revisar la parte administrativa del gobierno de Tláhuac.

Aclaró que no es obligatorio que Salgado Vázquez asista a la Asamblea Legislativa, puesto que tiene la opción de mandar a su abogado a dejar las pruebas que correspondan a su derecho, consideró que lo mejor  el jefe delegacional acuda en persona.

El coordinador de la bancada de Morena, César Cravioto Romero, señaló que el proceso en contra de Salgado Vázquez sólo se trata de una venganza política, porque si PGJ o la Procuraduría General de la República (PGR) tuvieran pruebas, podrían actuar en este momento.

Aclaró que el jefe delegacional de Tláhuac no tiene fuero, por lo que consideró que se trata de un escándalo político que no tiene ningún sentido jurídico.

Expresó que la postura de Morena es el reclamo a la inseguridad que se vive en toda la Ciudad de México, ya que no se puede enfocar este problema sólo en una delegación.

Mantener esa postura, dijo, representa una burla para los capitalinos, porque la delincuencia se sufre en cualquier delegación, desde la Gustavo A. Madero e Iztapalapa, hasta la Benito Juárez o Miguel Hidalgo, afirmó.