El Senado de la República solicitó desde noviembre de 2013 al jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Angel Mancera, aclarar el destino de 10 mil aparatos de alarma sísmica que fueron comprados en la administración anterior y que no fueron instalados en escuelas públicas de la capital.

En un punto de acuerdo publicado en la Gaceta Parlamentaria el 18 de noviembre y aprobado por el pleno de la Cámara alta, se plantea también que se requiere un diagnóstico puntual sobre la situación de miles de escuelas que fueron construidas hace más de 30 años y que -en su mayoría- no cuentan con salidas y escaleras de emergencia.

La propuesta, impulsada por la senadora del PRI, Verónica Martínez Espinosa, argumenta que en la Ciudad de México se está subutilizando el Sistema de Alerta Sísmica, ya que a pesar de ser una zona de alta sismicidad e incluso contar con los instrumentos que se requieren, un alto porcentaje de escuelas de nivel básico carecen de las alarmas.

Indicó que existen reportes y denuncias de que no se habían instalado 20 por ciento de 50 mil alarmas sísmicas que se habían adquirido para escuelas de educación básica y hospitales de la capital a fin de prevenir a la población de un movimiento telúrico superior a los 5 grados Ricther.