El empresariado hispano-mexicano reafirmó ante el presidente Enrique Peña Nieto, su compromiso de respaldar la implementación de las reformas estructurales, para que México sea más competitivo.

Durante el Encuentro Empresarial con la Colectividad Hispano-Mexicana, el presidente del Consejo Empresarial Mexicano del Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce), Valentín Diez Morodo, subrayó que “debemos insistir y continuar en la implementación total de las reformas estructurales”.

Esto, sobre todo, “para eliminar las grandes diferencias que marcan a nuestra sociedad y para que impere un régimen de pleno derecho”, dijo ante el titular del Ejecutivo federal y la cúpula empresarial mexicana de origen español.

“Los empresarios hispano-mexicanos renovamos nuestro compromiso con la sociedad y nuestra obligación de respetarnos y apoyarnos recíprocamente; hombres de trabajo que se superan día día”, aseveró.

Esta comunidad busca hacer negocios “en buena fe y en espíritu de progreso, que son el símbolo de nuestros tiempos, pues redundará en grandes beneficios para nuestros respectivos países”, apuntó.

Ante directivos de los centros españoles establecidos en México, el empresario destacó que hoy México y España gozan de un nivel extraordinario en sus relaciones, y comparten “los avatares de una economía mundial que ha sufrido enormes transformaciones y que todavía no se repone de la crisis iniciada en el año 2008”.

En este escenario, “destaca México como un país que ha podido mantener las condiciones básicas de estabilidad macroeconómica necesarias para el desarrollo sano de la actividad productiva, lo que se manifiesta en un crecimiento constante de nuestro Producto Interno Bruto durante los siete años más recientes”.

Diez Morodo indicó que en este sentido, “la comunidad hispano-mexicana se siente muy orgullosa de haber participado activamente en el proceso de desarrollo económico de nuestro país y una muestra de su confianza en México es la corriente de inversiones hispano-mexicanas que se han registrado en nuestro país”.

Actualmente, México cuenta con la presencia de más de seis mil sociedades hispano-mexicanas en su territorio, de tal manera que España es el segundo país en importancia por su participación en el número de empresas establecidas en México, y por el monto de su inversión, el día de hoy supera los 60 mil millones de dólares.

Destacó las inversiones españolas que se han realizado en sectores clave para el desarrollo del país, como el eléctrico, nuevas fuentes de energía, distribución de gas, turístico, aeroportuario, automotriz, transporte y financiero, así como el comercio de productos del sector agroalimentario.

Gran parte de estas empresas son pequeñas y medianas, “Pymes que por sus características esenciales generan un gran número de empleos”, afirmó el empresario.

En su oportunidad, el embajador de España en México, Luis Fernández Cid de las Alas, señaló que “el carácter excepcional de los vínculos y la naturaleza estratégica de las relaciones entre los dos países no se explica en el entramado institucional que lo soporta, ni en el flujo de intercambio económico y comercial, ni tampoco en las constantes visitas y viajes oficiales”.

“Nuestra relación tiene un componente esencial, permanente durante los 500 años transcurridos desde nuestro primer encuentro: el elemento humano”, resaltó el diplomático español.

Las relaciones entre España y México se han construido a lo largo de estos siglos, basándose en relaciones entre personas, lo que les confiere un carácter único. México ha sido destino de muchos españoles por muy diversos motivos, expuso.

La transferencia de tecnología, las franquicias, la utilización de marcas, entre otras, ha impulsado grandemente la creación de fuentes de trabajo, contribuyendo con ello a mejorar el nivel de vida y a eliminar gradualmente las desigualdades en nuestra sociedad, sostuvo.