La Procuraduría General de la República (PGR) y los Centros de Integración Juvenil A. C. (CIJ), firmaron un convenio de colaboración para impulsar acciones de prevención de adicciones y atención a adolescentes en situación de vulnerabilidad.

El acuerdo, apoyado por el programa REPENSAR, contempla la incorporación de los jóvenes en conflicto con la ley a plataformas terapéuticas, académicas y laborales.

El subprocurador Jurídico y de Asuntos Internacionales, en suplencia del titular de la PGR, Alberto Elías Beltrán, afirmó que desde el inicio de la administración, la procuraduría decidió “apostar” por la prevención, como parte integral de la política de combate a la delincuencia.

En el marco del 19 Congreso Internacional de Adicciones celebrado en Cancún, Quintana Roo, subrayó que la dependencia se constituye como una de las instituciones con el claro mandato de prevenir fenómenos delictivos y coadyuvar a preservar la seguridad de los mexicanos, desde una perspectiva integral.

La dependencia, dijo, implementó programas que incorpora campañas de concientización sobre los riesgos de cometer delitos, acciones de fomento a la cultura y el deporte.

Así como diversos proyectos de medicación escolar y comunitaria, cuyo común denominador ha sido la coordinación con todas las dependencias, especialmente las del sector salud.

Ante el secretario de Salud, José Narro Robles, y el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, Elías Beltrán apuntó que, en ello, uno de los grandes retos es fortalecer las instituciones nacionales, mediante la cooperación, para crear a todos los niveles, la capacidad de prevenir la violencia y vivir en una sociedad pacífica e inclusiva.

Explicó que a través del programa REPENSAR, no sólo se busca reducir significativamente los costos de operación del sistema, a través de salidas alternas del proceso penal, sino también prevenir conductas reincidentes y delictivas hasta en un 40 por ciento.

El programa REPENSAR, se enmarca en la lógica de la justicia terapéutica y está orientado a prevenir la reincidencia delictiva, así como a atender diversas conductas de riesgo, como lo son el consumo de alcohol o de drogas, en adolescentes y jóvenes en conflicto con la ley.

El programa se articula en cuatro estrategias: la capacitación voluntaria de adolescentes mediante el ofrecimiento de acuerdos reparatorios, suspensiones condicionales de los procesos, medidas cautelares o criterios de oportunidad.

La impartición de talleres psicoemocionales, artísticos y deportivos; su incorporación a una plataforma de regularización académica y capacitación para el empleo; así como el seguimiento y la evaluación de los beneficiarios en el mediano y largo plazo.

En su oportunidad, el secretario de Salud, José Narro Robles, llamó a todas las instancias que participan en la materia, a redoblar los esfuerzos, debido a que el consumo de drogas limita la libertad, lastima la dignidad, rompe familias y acaba con la salud de las personas.

Hizo notar que las adicciones son un problema complejo que afecta a todas las regiones y países, y en consecuencia, requiere de soluciones integrales que no son sencillas, pero con enfoques y acercamientos multinacionales se puede avanzar.

Y dejó en claro que las drogas generan problemas adicionales como el cáncer, enfisema, hipertensión, cirrosis, hepatitis, infección por VIH, embarazos no deseados o violencia.