Senadores de la República, trasladaron este martes al Pleno del Senado, la guerra electoral y las diferencias internas entre militantes del Partido Acción Nacional, quienes pidieron la renuncia de Ernesto Cordero –también panista- a la presidencia de la Mesa Directiva, por considerar que está siendo imparcial y las declaraciones que hace al pedir a la PGR que acelere las investigaciones, son en perjuicio del candidato de Por México al Frente (PAN-PRD-MC), Ricardo Anaya.

 

Todo comenzó cuando la senadora Angélica De la Peña Gómez planteó una “moción de procedimiento” al Pleno para que el Presidente del Senado de la República se conduzca en estricto apego a los principios de legalidad, imparcialidad y objetividad, tal y como lo ordena el marco jurídico del Congreso de la Unión, misma que fue desechada con 58 votos en contra, 21 a favor y 11 abstenciones.

 

En la “moción de procedimiento”, de la legisladora reclamó que el Presidente se haya apartado de la normatividad aplicable a su investidura, al declarar en contra del candidato presidencial de la Coalición Por México al Frente.

 

“No es que nos parezca que usted no tiene derecho a declarar o a emitir opiniones personales sobre sus simpatías o antipatías políticas, pero dado que es imposible obviar que usted es el Presidente de la Cámara de Senadores, por lo que se rige en su encargo en el marco de las normas del parlamento, y que en razón de ello, usted está obligado a representar y garantizar la pluralidad y la imparcialidad por encima de interés particulares o de grupo”, agregó.

 

En el debate, el senador José María Tapia Franco dijo que para el Grupo Parlamentario del PRI las declaraciones del senador Ernesto Cordero han sido a título personal y no reflejan la postura del Senado.

 

Señaló que el artículo 61 de la Constitución establece que los diputados y senadores son inviolables por las opiniones que manifiesten en el desempeño de sus cargos, y jamás podrán ser reconvenidos por ellas, por lo que manifestó su absoluto apoyo al senador Presidente Ernesto Cordero Arroyo.

 

La senadora Laura Angélica Rojas Hernández, del PAN, comentó que el senador Cordero ha traído el proceso electoral al Senado, usando la visibilidad y la voz pública que le da la Presidencia de la Mesa Directiva para denostar a un candidato.

 

El senador Gerardo Flores Ramírez, del PVEM, manifestó el apoyo de su bancada a la gestión de Ernesto Cordero y consideró que no existe ningún elemento que justifique la solicitud de “moción de procedimiento”. “Ha actuado de manera apegada a la norma y a la legislación, no conocemos ni un solo asunto en el Pleno que se haya apartado de las buenas prácticas parlamentarias”, expresó.

 

El senador Isidro Pedraza Chávez, del Grupo Parlamentario del PRD, expresó que el senador Ernesto Cordero tiene libertad de opinar y de manifestarse, pero “no es la posición del Presidente de la Mesa Directiva del Senado”, la de generar, desde las instituciones, la percepción “de una campaña encaminada, como estrategia de gobierno, a debilitar el avance del candidato más fuerte en este país”.

 

De Acción Nacional, el senador Jorge Luis Lavalle Maury destacó que cuando ha declarado ante los medios de comunicación, durante las dos ocasiones que le ha tocado dirigir la Mesa Directiva, ha expresado respuestas totalmente institucionales, “claras e impecables, técnicamente”.

 

La senadora Adriana Dávila Fernández, del Grupo Parlamentario del PAN, consideró que las declaraciones que ha realizado el Presidente del Senado de la República “no tienen que ver con la Mesa Directiva” y eso le quita toda la calidad moral.

 

La senadora del PRI, Diva Hadamira Gastélum Bajo, respaldó el trabajo que ha hecho el senador Ernesto Cordero al frente de la Mesa Directiva y dijo que “no es momento para desahogar este tipo de temas, debemos hacer el trabajo que nos corresponde, porque aquí no es un partido, es una Cámara”.

 

El senador del PAN, Raúl Gracia Guzmán manifestó que el senador Ernesto Cordero no debe abusar de su posición para hablar a nombre de todos los senadores, “quitándole imparcialidad a este proceso. Haga lo mejor para usted y para el Senado y renuncie a la presidencia de la Mesa Directiva”.

 

El senador Javier Lozano Alarcón también expresó su respaldo y respeto al titular de la Mesa Directiva por su conducción seria, profesional, objetiva e imparcial. Negó que haya habido un desvío, parcialidad o tono alejado a la seriedad en su labor.

 

A su vez, el senador Jorge Luis Preciado Rodríguez, del PAN, recordó que el senador Cordero Arroyo llegó a la presidencia de ese órgano de gobierno con los votos de la bancada del PRI, y le pidió asumir la institucionalidad que lo caracterizó el primer año de la LXII Legislatura separándose del PAN.

 

La senadora Gabriela Cuevas Barron, del PT, respaldó el “papel institucional” que ha desempeñado el presidente de la Cámara de Senadores, y consideró que la “moción” es un intento “de una nueva venganza del PAN”, por lo que invitó a la bancada panista a realizar un ejercicio de debate, tolerancia y respeto en la tribuna y no utilizar al Senado como un mecanismo de inquisición por la diferencia de opiniones.

 

La senadora Marcela Torres Peimbert, del PAN, hizo un llamado al Presidente del Senado para “ponernos a trabajar” en los temas pendientes como la Ley de Publicidad Gubernamental o la Ley Orgánica de la Fiscalía General de la República.

 

El senador Manuel Cárdenas Fonseca asentó que querer culpar al Presidente de la Mesa Directiva de que los temas no avanzan en la Cámara de Senadores “se me hace un despropósito, tan fuera de foco como no conocer el procedimiento legislativo”.

 

El senador Ernesto Ruffo Appel, de Acción Nacional, manifestó su decepción porque en la víspera de una elección presidencial “los intereses políticos se sobreponen a los de la nación”, y desde la noche del 31 de agosto, cuando el PRI acordó con los llamados cinco senadores rebeldes del PAN, se dio “al quiebre de la institucionalidad del Senado”.

 

El senador Salvador Vega Casillas, del Grupo Parlamentario del PAN, dijo que las críticas a su compañero de bancada buscan amordazar, reprender y recriminar la opinión del legislador por expresar su opinión.

 

Su correligionario, senador Víctor Hermosillo y Celada, consideró que las opiniones sobre el candidato pretenden desprestigiarlo irresponsablemente, pues los señalamientos “le corresponden a la Procuraduría General de la República”.

 

La senadora del PRI, Graciela Ortiz González, explicó desde la Tribuna, que la “moción de censura” que se presenta hoy se encuentra regulada por el artículo 111 del Reglamento del Senado, no por el 77 como lo refiere en su escrito la senadora del PRD, “desde luego que no resulta aplicable para los dichos del Presidente de la Mesa Directiva, sino para las resoluciones que se adopten en una sesión y que se considere se apartan de la normatividad”.

 

Indicó que el artículo 111 del Reglamento del Senado estipula lo siguiente: se habrá de presentar esta moción cuando se aparte el Presidente del Senado de sus funciones en lo que se refiere a la participación y al funcionamiento del Pleno del Senado.

 

Por el PAN, el senador Héctor Larios Córdoba dijo que nadie puede objetar la libertad de expresión que garantiza la Constitución ni reconvenir a un senador por sus dichos. Sin embargo, pidió al Presidente de la Cámara se exprese con prudencia y busque mantener la unidad porque es una obligación que le establece la Ley Orgánica del Congreso.

 

Patricio Martínez García, senador del PRI, defendió el derecho de los senadores a expresarse, el derecho que tiene el Presidente del Senado a expresarse como senador de la República, sobre cualquier tema. No le pido prudencia, dijo, sino que lleve en alto la dignidad y la investidura de este Senado, que exprese libremente lo que corresponde a su condición de senador.

 

El senador Daniel Ávila Ruiz, del PAN, resaltó que el Presidente del Senado representa a esta soberanía ante el Estado mexicano y organizaciones internacionales, así como a los senadores de la república de todos los grupos parlamentarios e independientes, por lo que le pidió dirigirse de manera institucional y no ser vocero de ningún candidato.

 

Del PRI, el senador Teófilo Torres Corzo dijo que el senador Cordero ejerce su derecho constitucional a la libre manifestación de ideas amparado por los artículos 60 y 61 de la Carta Magna, por lo que esta moción no resulta aplicable para los dichos y opiniones que vierta el presidente de la Mesa Directiva, pues sólo “trata de censurar” al legislador.

 

Para el senador Juan Alejandro Fernández Sánchez Navarro, del PAN, Ernesto Cordero Arroyo es “un hombre congruente que sirve a México y sirve bien; deberíamos estar orgullosos de tener un Presidente como él”.

 

En opinión del senador Jesús Casillas Romero, del PRI, se trata de una moción “a todas luces improcedente”, ya que sólo es un reclamo sentido de la mayoría de los senadores de Acción Nacional quienes “han estado buscando culpables, en razón de los señalamientos que ha tenido el candidato Ricardo Anaya de corrupción”.