El presidente Enrique Peña Nieto firmó la promulgación de la Ley para las Instituciones de Tecnología Financiera, conocida como “Ley Fintech”, que regulará la actuación de ese tipo de empresas.

En el marco de la inauguración de la 81 Convención de la Asociación de Bancos de México (ABM), el primer mandatario signó la promulgación de esa ley que presentó al Congreso de la Unión en octubre de 2017 y aprobada en marzo de este año.

La nueva legislación regula los servicios financieros que prestan las instituciones de tecnología financiera, así como aquellos que sean ofrecidos o realizados por medios innovadores.

Fintech es la provisión de servicios y productos financieros a través de nuevos modelos de negocio basados en innovaciones tecnológicas.

México es el primer país latinoamericano con un innovador marco regulatorio, que busca regular las entidades de fondeo colectivo y pagos electrónicos, y promover la innovación.

En el país hay 238 empresas Fintech, de las cuales 76 son de financiamiento colectivo, 48 de pagos electrónicos, 56 de asesoría financiera, cinco de activos virtuales y 53 de otro tipo de servicios.

La antigüedad de estas empresas en el 69 por ciento es menor de tres años, el 13 por ciento de cuatro años y el 18 por ciento de cinco años o más.

La ley promulgada está basada en cinco principios rectores para proveer de mayor flexibilidad y regulación de la industria, como la inclusión e innovación financiera, la protección al consumidor, la promoción de la competencia, la preservación de la estabilidad financiera y la prevención del lavado de dinero.

Las instituciones reguladas son las instituciones Fondos de Pago Electrónico (IFPE), de Pagos Electrónicos (e-money), monederos en línea en los cuales se puede depositar dinero en efectivo o con tarjeta, y puede ser utilizado para realizar compras de bienes y servicios en línea o transferir dinero electrónicamente.

Además Instituciones Financiamiento Colectivo (IFC) o Financiamiento Colectivo (Crowdfunding), que son páginas de Internet que ofrecen una cartera de proyectos para que ahorradores presten o inviertan sin intermediarios, a cambio de intereses si es préstamo o utilidad si es capital.

Asimismo los Activos Virtuales, que son una representación de valor registrada electrónicamente y utilizada como medio de pago, que son emitidas por desarrolladores privados y sin respaldo de banco central o gobierno.