Si se tomara la decisión de cancelar la reforma energética, el país enfrentaría una relevante fuga de capitales, desplome de la Inversión Extranjera Directa (IED), mayor desempleo y un tipo de cambio de hasta 23 pesos por dólar, advirtió la economista en Jefe de Banco Base, Gabriela Siller Pagaza.

En una reunión con representantes de los medios de comunicación, explicó que tal decisión ocasionaría una nueva recesión económica de México, sobre todo en 2019.

Dijo que actualmente los inversionistas ponen especial atención al proceso electoral y al discurso de los candidatos a la Presidencia respecto de la reforma energética, a la que calificó de “efectiva, al traer recursos de Inversión Extranjera Directa” desde su aprobación.

Detalló que de 2014 al 2017, la Inversión Extranjera Directa (IED) en el sector energético se expandió de forma significativa, al reportar un crecimiento anual promedio de 24.3 por ciento.

Asimismo, resaltó la importancia del sector sobre la IED del país, sobre todo si se considera que de los más de 29 mil millones dólares de esta inversión que atrajo el ramo energético de 2009 al 2017, el 53 por ciento se originó en los últimos cuatro años después de la promulgación de la reforma energética.

Destacó que la proporción de la IED captada por el sector energético respecto al total de la Inversión Extranjera Directa del país aumentó en el reciente trienio respecto el periodo histórico de 1999-2017, al pasar de 5.17 por ciento en promedio al término de 2014 a 15.4 por ciento al cierre de 2017.

De ahí que “es esencial que se procuren las condiciones económicas y legales que permitan a la IED seguir creciendo en los próximos años y en particular aquella inversión con mayor potencial de crecimiento, como la del sector energético”, dijo.

De lo contrario, sostuvo, “una contracción de la IED tendría altos costos sobre el crecimiento económico en el corto plazo y reduciría el crecimiento de la economía mexicana”.