Francisco Garfias

 

La reaparición de El Bronco como “candidato del Tribunal” (el Copyright es de Margarita Zavala) provocó un “daño moral indirecto” sobre el candidato José Antonio Meade.

No lo decimos nosotros. Es la conclusión del reporte que sobre el polémico tema envió a sus clientes Integralia Consultores, la consultora que encabeza Luis Carlos Ugalde.

El análisis de la consultora parte de la base que en este asunto permeó la narrativa de que la sentencia del TEPJF era fruto de la presión del gobierno federal.

“La enorme crítica al Tribunal es también una alerta de que habría una suerte de conspiración para favorecer al candidato del PRI”, dice el reporte.

Destaca, sin embargo que, el impacto real de todo este asunto en las preferencias electorales, “es todavía incierto”.

Grave asunto. La resolución produjo “la mayor desconfianza” que haya generado el Tribunal Electoral en toda su historia, dice el reporte.

En el ámbito político, la incorporación de El Bronco a la boleta, impacta en doble sentido la contienda electoral:

1.- El continuo desencuentro entre el Tribunal y el INE genera una sensación de desconfianza hacia las instituciones electorales.

2.- Deja en entredicho su capacidad de administrar el proceso electoral más complejo de su historia.

Es también un incentivo perverso para litigar públicamente las diferencias con el Tribunal y culparlo políticamente de la desconfianza respecto al desarrollo del proceso electoral.

Agrega Integralia:

“Se crea la justificación de que un resultado cerrado el próximo primero de julio (menos del 3 por ciento entre el primero y el segundo lugar), sea rechazado por el candidato perdedor, bajo el argumento de que se ha carecido de certeza jurídica y de justicia electoral”, sobre todo si se trata de AMLO.

Los magistrados que le dieron al Bronco su voto a favor defienden la resolución. Insisten en que el INE hizo un trabajo cuestionable y con errores en la contabilización de los apoyos ciudadanos.

Señalan, además, que en su trabajo no se hace política ni se litiga con base en señalamientos de los medios de comunicación.

  • “¿Quién te mando, eh?”, preguntó Ricardo Anaya, sin apartar de su boca esa sonrisita tatuada que le caracteriza, a Arturo Cetina Bautista, integrante de la asociación Acciones Líderes AC. de Yucatán.

El ciudadano lo acosaba con preguntas sobre las acusaciones de lavado de dinero que pesan sobre el candidato del Frente.

“¡Nadie. Somos una Asociación Civil que hemos denunciado tanto al PRI como al PAN”, respondió Cetina, a quien el PAN calificó de “mercenario al servicio del PRI”.

La escena se produjo en los pasillos del aeropuerto de Mérida, mientras Anayacaminaba apresuradamente rodeado de colaboradores, precedido por algunas cámaras.

El candidato presidencial del Frente nunca se detuvo a atender al ciudadano que, reiteradamente, le preguntaba: “¿No crees primordial dar a conocer a los mexicanos en qué consiste tu fortuna?”

— No sé si te enteraste de que acaba de haber una resolución el día de ayer. ¿Estás enterado?, preguntó Ricardo al yucateco, mientras aceleraba el paso.

— Estamos al tanto. Hemos verificado datos y no concuerdan con tus  ingresos—, soltó el de la AC.

Fue entonces que le soltó la acusadora pregunta.

El ciudadano alcanzó a entregarle al candidato una carta de Acciones Líderes, firmada por su presidente Jorge Arturo Cetina Bautista, en la que le dicen que no han encontrado evidencia clara del crecimiento claro de su patrimonio.

“Hay evidencia contundente que lo involucra en la venta de naves industriales fantasmas, moches, entre otros casos. No entendemos por qué al día de hoy no se decide a presentarse ante las instancias correspondientes”.

  • La extraña exoneración del exgobernador de Chihuahua, César Duarte, en plena campaña electoral, ya tuvo consecuencias al interior de la PGR.

Nos dicen que fue cesado Crisógono de Jesús Díaz, jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Procuraduría.

A este hombre lo hicieron responsable de haber alimentado la percepción de que hay complicidad del gobierno federal con Duarte Jáquez.

Quicho, como le dicen, anunció en marzo pasado que no hay elementos para procesar a Duarte por operaciones de recursos ilícitos, delito bancario y defraudación fiscal

La exoneración, que también le pegó a Meade, le costó al encargado de despacho de la PGR, Alberto Elías Beltrán, una seria reprimenda del presidente Peña.