En su desempeño partidario, la ética es el referente del priismo mexiquense y de sus candidatos, afirmó hoy el Presidente del Comité Directivo del PRI en el Estado de México, Ernesto Nemer Alvarez, al encabezar la reunión de coordinación de estrategia de las Comisiones Nacional y Estatal de Ética Partidaria.

Tengan la seguridad, señaló, que los priistas del Estado de México actuamos de acuerdo a los principios y convicciones que nos distinguen.

El Partido sujeta su trabajo a la conciencia ética. Quienes han manchado al PRI hoy asumen su responsabilidad frente a la ley; la ética es una convicción que nos acerca a los ciudadanos y dignifica la actividad política que realizamos, dijo Nemer Alvarez al referirse al desempeño del gobernador Alfredo Del Mazo.

En compañía del Presidente de la Comisión Nacional de Ética Partidaria, José Antonio González Fernández, de la Ministra en retiro Irma Cué Sarquis y de la maestra Evangelina Lara Alcántara, Presidenta de la Comisión de Ética en el Estado de México, Nemer Alvarez reiteró que el PRI ha confirmado su compromiso con la legalidad, la transparencia y la rendición de cuentas para que la ética sea el principio rector del desempeño del Partido.

En su intervención, José Antonio González Fernández celebró que los integrantes de esta Comisión asuman la responsabilidad de garantizar una conducta intachable del Partido en el Estado de México.

Al mismo tiempo, ambos se refirieron al mensaje del candidato a la Presidencia José Antonio Meade, quien ha dicho que la conciencia es algo con lo que no se puede negociar porque perdemos brújula, moral y ética.

La Comisión de Ética Partidaria del Estado de México es la responsable de la promoción de principios y valores, de la rendición de cuentas y la afiliación y re afiliación de militantes. Es competente para que los militantes, cuadros, dirigentes y simpatizantes, en especial aquéllos llamados a contender por un cargo de elección popular o se encuentren desempeñando un cargo en la función pública no se desvíen y actúen con honestidad sin faltar al sentido de responsabilidad.